20 de mayo 2014 - 00:00

La política y los mercados, caso Argentina

La política y los mercados, caso Argentina
Continuando con nuestra serie de artículos de la relación entre los mercados y la política, en esta oportunidad comenzaremos con el caso de la Argentina. Estos comentarios son extraídos de nuestro libro "El poder de los mercados", de editorial Turmalina, de reciente reedición en el mercado mexicano, y que se puede seguir obteniendo en Amazon y en algunas librerías de la Argentina.

Cuando hablábamos de cómo aplicar los ciclos y los Fibonacci hicimos un repaso de la historia argentina con sus momentos buenos y malos, la tendencia positiva del ciclo y la tendencia negativa. Aquí, para seguir la misma línea de análisis de los otros países latinoamericanos, mostraremos los diferentes gobiernos y la calificación y anticipación de los índices bursátiles.

El índice bursátil en dólares hizo un techo muy importante en 1967 en su índice general en dólares; este techo fue con el Gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, y cuando era básicamente ministro de Economía Krieger Vasena. Desde allí el índice general tuvo fuertes caídas casi sin interrupciones con los otros gobiernos de facto de Levingston y de Alejandro Agustín Lanusse. En 1973 el general Lanusse llama a unas controvertidas elecciones, en donde Juan Domingo Perón está proscripto. Aun así, en 1973 vuelve la democracia y gana el peronismo sin Perón ("Cámpora al Gobierno Perón al poder" era el lema escuchado). Cámpora asume el Gobierno el 25 de mayo de 1973 y dura hasta el 13 de julio de 1973 renunciando tras perder el apoyo del líder Juan Domingo Perón. Interinamente asume Lastiri, levanta la proscripción de Perón, llama a elecciones y gana la fórmula Perón-Perón.

Juan Domingo Perón asume su tercera presidencia el 22 de octubre de 1973; sin embargo, la muerte lo sorprende en su mandato el 1 de julio de 1974 y es sucedido por su esposa, Isabel Martínez de Perón, quien permanece en el poder desde el 1 de julio de 1974 hasta el golpe militar del 24 de marzo de 1976.

La Bolsa anticipó con su humor muy negativo una oscura etapa de la historia argentina desde 1967 a 1976. En efecto, el índice general en dólares desde 1967 hasta 1976 se desplomó el 90%, una de las caídas más importantes de la historia, marcando 9 años de una caída continua, con una breve interrupción entre 1968 y 1970 y en el año 1973. Fueron caídas sin distinción de gobernantes militares o de los democráticos de Cámpora, Perón e Isabel. La caída se tornó mucho más dramática, en caída libre entre 1974 y marzo de 1976, en los dos años de Isabel de Perón. Tamaña caída bursátil anticipó un humor muy negativo de mercados, un humor social muy negativo, y también las eclosiones sociales, políticas y económicas que se desencadenaron. Eclosión social en la violencia, y con la subversión, económicas con la devaluación continua de la moneda contra el dólar, y política que termina con el golpe de Estado y derrocamiento de Isabel Martínez de Perón en medio de un gran caos económico, político y social.



GOBIERNOS DE FACTO

JUNTA MILITAR

1976-1983


El índice general bursátil hace su piso histórico en 1976 en niveles de 342 dólares, desde 1976 hasta 1980 produce la suba bursátil más grande y espectacular de su historia, en sólo 4 años el índice general subió 33 veces en dólares desde 342 a los máximos de 11.252 de 1980.El furor de la economía militar llevó a 4 años de bonanza, alcanzando su clímax cuando Martínez de Hoz era ministro de Economía.

De la misma forma que ocurriera con Perú, la subversión, el caos reinante hasta 1976 habían hecho que todos los valores en términos de dólares se encontraran muy deprimidos. La Bolsa, que es el indicador líder, fue la primera que lo registró, la que lo sufrió con una tremenda caída de 1967 a 1976 del 90% y la que primero reacciona con 4 años de suba pocas veces vista en algún país latinoamericano, 3.200% de suba en sólo 4 años es un promedio del 800% anual, tanto sube que en esos cuatro años supera los valores de 1967 de Juan Carlos Onganía. La Bolsa en 4 años sube más de lo que había caído en los 9 años oscuros desde 1967 a 1976.

La confianza que les habían dado los mercados a los militares se desplomó rápidamente junto con las cotizaciones, y la Bolsa desde 1980 a 1982 pierde un 80% de su valor hasta hacer piso en 1982 con la guerra de las Malvinas.

Allí fue el piso; luego de la desventura de la guerra de las Malvinas y la llegada de Alfonsín, la Bolsa recupera posiciones.

Del mismo modo que ocurrió con Salinas de Gortari, con Fujimori, en este caso los militares protagonizaron desde 1976 a 1980 una de las subas más importantes de la historia bursátil argentina, tuvieron cuatro años de gloria y de bonanza que llevo a darles aceptación en sus primeros años de junta militar, pero a diferencia de Fujimori, y quizá más parecido a Salinas de Gortari la caída fue inmediata y severa. En dos años se perdió el 80%, como pasó en México en un año y medio, que se perdió un 75%. La misma sanción que el humor social y la sociedad hicieron a Salinas de Gortari, que se tuvo que exiliar del país para nunca más volver, lo hicieron el humor social y la sociedad con los militares, salvando las grandes diferencias entre un Gobierno democrático como el mexicano, aunque cuestionado por supuesto fraude en las urnas, y el Gobierno surgido de un golpe militar. Lo que no cambia es que la violenta y rápida caída de la Bolsa fue similar. En el caso de los militares, los sacaron del Gobierno para no volver nunca más; aún hoy, 27 años después, los militares gozan de una baja aceptación en la sociedad argentina. En el caso de Salinas de Gortari, 14 años después también se le sigue endilgando la culpa de la crisis que México sufrió en 1994-1995.

Pase

Los militares pasaron de héroes a villanos, aunque al ser la suba mucho más corta, sólo 4 años, duró muy poco lo de héroes, y la gran caída posterior del mercado con humor muy negativo, incluyendo una guerra, miles de desaparecidos, hizo prevalecer la famosa frase del Nunca Más.



PRESIDENCIA

RAÚL RICARDO ALFONSÍN 10-12-83/8-7-89


Y empezamos con los gobiernos democráticos. La UCR da la nota con la vuelta de la democracia en 1983, el candidato carismático Raúl Ricardo Alfonsín le gana al peronismo, que venía representado por Ítalo Argentino Luder. Muchos indican que el acto final del peronismo en donde hubo una quema de un ataúd con las iniciales de la UCR llevó al electorado a volcarse por el carismático Raúl Alfonsín.

En su Gobierno, Raúl Alfonsín pone prioridad en tratar de defender al país del flagelo de la inflación, y económicamente sale el Plan Austral, luego el Plan Primavera, desfilan ministros de Economía como Sourrouille, Machinea durante su gestión. Sin embargo, cuando se acerca el fin de su mandato está claro que no puede vencer la inflación.

Su Gobierno marca el retorno de la democracia, el retorno a las instituciones, muchos dicen que sacó buenas notas en lo que fue la parte institucional y un reprobado en economía. Alfonsín se tiene que ir antes del poder en medio de un espiral inflacionario que no se podía contener, suba del dólar y saqueos a supermercados. Alfonsín devolvió el índice general un 20% o 25% debajo de los niveles donde lo había recibido, y si el mercado pusiera notas, ello sería un reprobado en la parte de economía.

Ahora surge en mayo de 1989 Carlos Saúl Menem, que supera en las elecciones a Eduardo Angeloz, de campera algunas veces, de poncho en otras, con patillas largas, sube el riojano caudillo que evoca al Tigre de los Llanos. Con su carisma hace campaña con su lema de la revolución productiva. El triunfo del peronismo, y la derrota del radicalismo, también los explica el índice bursátil que había caído en la gestión de Alfonsín. Continuará...

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