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La producción de porcinos se triplicaría en cinco años
La meta se apoya en uno de los puntos fuertes de esta producción ganadera: al contrario de lo que ocurre con los bovinos, los cerdos tienen ciclos de reproducción muy cortos (el período de gestación es de tres meses), con lo cual la tasa potencial de crecimiento para el sector es de hasta el 50% anual.
Aún así, esta aspiración requiere una inversión aproximada de u$s 250 millones,
según calculó Juan Uccelli, presidente de la Asociación Argentina de Productores de Porcinos (AAPP). Además, implicará generar cambios en los
hábitos de consumo de los argentinos, muy habituados a la carne vacuna.
«La carne fresca de cerdo puede reemplazar sin problemas a los cortes caros vacunos», calcula Uccelli, que entiende que de este modo se podría liberar carne bovina para la exportación, tocando uno de los principales focos de conflicto entre el gobierno y el campo.
En la actualidad, según datos de la AAPP, la Argentina produce unas 300 mil toneladas anuales de carne de cerdo, extraídas de 3,3 millones de cabezas faenadas. «Proyectamos llegar en cinco años a 900 mil toneladas y 9 millones de cabezas», aseguró Uccelli.
Al llegar al consumidor, el jamón de cerdo no baja de $ 15 el kilo y trepa a $ 35 en casos como el carré envasado. El asado vacuno, en cambio, se paga en torno a $ 10 por kilo y para encontrar cortes que superen los $ 30 por kilo hay que remitirse al lomo de ternera.
En el mundo, los factores de consumo se invierten. El cerdo implica alrededor del 45% del total, por encima del pollo (30%) y el vacuno (25%), lo cual se explica en parte porque la carne bovina es mucho más cara en el exterior. En lo que respecta al comercio exterior, la Argentina importará este año en torno a unas 27 mil toneladas de cerdo, por debajo de las 28 mil del año pasado. Casi la totalidad de estos ingresos corren por cuenta de Brasil y se destinan principalmente para la fabricación de chacinados. De todos modos, esta variable se va modificando, ya que va en crecimiento la demanda de carne fresca.
Las exportaciones, en tanto, se encuentran en etapa germinal. Tras 25 años, Europa abrió el ingreso a la carne con hueso. Este año se ubicaron en Georgia apenas 600 toneladas, y se especula con llegar a 4.000 toneladas en 2009, abordando mercados pequeños como Ucrania, Armenia, Kazajistan y Moldavia. «Son acuerdos que podemos cumplir. No podemos pensar en Rusia, que necesita volúmenes por encima de 2.000 toneladas mensuales», explicó Uccelli.


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