30 de junio 2016 - 00:00

La UE pega donde duele: desplazará a Londres como centro financiero

En su primera cumbre sin el Reino Unido, los 27 socios restantes de la Unión Europea establecieron sus “líneas rojas” para negociar. Habrá pesadas restricciones bursátiles. Y no se aceptará conceder libre acceso al mercado comunitario sin libre circulación de personas, el punto que en mayor medida motivó el referendo. “No habrá un mercado único a la carta”, advirtieron.

DUREZA. La canciller alemana, Angela Merkel, acudió ayer a Bruselas para comenzar a encaminar el “brexit”. Foto: Reuters.
DUREZA. La canciller alemana, Angela Merkel, acudió ayer a Bruselas para comenzar a encaminar el “brexit”. Foto: Reuters.
Bruselas - Los líderes europeos empezaron ayer a enunciar sus condiciones para las futuras negociaciones sobre la salida del Reino Unido, en la primera reunión sin la presencia del primer ministro David Cameron, ocasión que aprovecharon para subrayar su vocación de unidad. Entre las mismas figura la prohibición de que Londres realice operaciones financieras clave en euros, lo que apunta a desplazar a esa plaza como centro financiero y a elevar el estatus de Francfort y otras Bolsas.

"Cuando (el Reino Unido) ya no esté en el mercado único, cuando esté fuera de la UE, si esa es la decisión en el marco de las negociaciones, no hay ninguna razón para que Europa, y todavía menos la eurozona, permita que un país que ya no es miembro de la Unión y que nunca lo fue de la zona del euro, pueda seguir haciendo operaciones en euros", dijo el presidente francés, François Hollande, en una conferencia de prensa.

Se refirió específicamente a las operaciones de compensación y liquidación de valores denominados en euros.

"No es Francia la que provocó el 'brexit'. Son los propios británicos los que quisieron que hubiera un referendo, su Gobierno. Son ellos quienes se plantearon la cuestión de si debían irse o quedarse en la UE. Y respondieron...", dijo Hollande.

Recordó que esa posibilidad de la City londinense "no estaba garantizada". "Hizo falta todo un proceso para que el Reino Unido pudiera mantener esta situación bastante exorbitante, en la que no estando en la zona del euro pudiera tener una plaza financiera que utilizara el euro".

Pero con su salida de la UE, aseguró Hollande, "no hay razón" para que siga operando esas transacciones en la moneda única, las que, confió, "se desplazarán a plazas financieras en Europa".

La eventual pérdida de peso financiero de la City londinense una vez que se produzca el divorcio entre Londres y Bruselas hizo que algunos bancos y operadores financieros se hayan planteado cambiar su ubicación hacia otras capitales europeas como París o Amsterdam.

Hollande afirmó que el principio de que "lo que es nuestro es nuestro, y lo que es de ustedes es negociable, no funciona".

"Habrá consecuencias"

"Pero habrá consecuencias, y lo que deseo es que las plazas financieras europeas, como debe ser, se preparen para garantizar cierto número de operaciones que ya no se podrán hacer en su debido momento en el Reino Unido", concluyó.

Por su parte, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, al ser preguntado por si comparte la tesis de Hollande o si es partidario de mantener un enfoque más "amable" con Reino Unido en esta cuestión financiera, aseguró que "es imposible ser más amable que Hollande".

En el aspecto comercial, Cameron había solicitado el martes en su último Consejo Europeo (reunión de jefes de Estado y de Gobierno) tiempo para comunicar formalmente a los socios europeos la voluntad de su país de abandonar el bloque, pero había subrayado que, aunque se marcharan, querían mantener "una relación económica lo más cercana posible" dentro del mercado único.

Para ello había pedido que la Unión Europea reformara primero "la libertad de circulación" de personas, uno de los temas clave de la campaña del referéndum británico en el que venció la opción de abandonar el bloque.

Mercados

La respuesta de "los 27" ayer fue contundente. "No habrá un mercado único a la carta", afirmó el presidente del Consejo, Donald Tusk, al término de la reunión.

Para los mandatarios, el acceso al mercado europeo supone el respeto de sus cuatro pilares, esto es la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

Además, el Reino Unido deberá contribuir financieramente si quiere seguir comerciando sin trabas con los otros 27 países de la UE, se definió.

En el segundo día de cumbre, que llamaron "informal" por la ausencia del jefe de Gobierno británico, el objetivo de los 27 mandatarios restantes fue llevar a cabo una "reflexión política" sobre el futuro del bloque.

"Iniciamos una reflexión a 27 y nos reuniremos el 16 de septiembre en Bratislava para continuar nuestra discusión", señaló Donald Tusk.

Agencias AFP, DPA y EFE

Dejá tu comentario