Sin embargo, asuntos altamente complejos como los cupos del azúcar continúan sin resolverse.
Representantes de los gobiernos de la UE, el Parlamento europeo y la Comisión Europea llegaron a un acuerdo provisional ayer sobre elementos de la compleja reforma a la política agrícola común (CAP) durante el primer día de conversaciones en Luxemburgo.
Los negociadores buscan llegar a un acuerdo final en la segunda ronda de diálogos en Bruselas, que se llevará a cabo hoy.
"En cuanto a muchos de los grandes problemas, tenemos un principio de acuerdo, pero creo que es muy importante destacar que este pacto no es definitivo", dijo el ministro de Agricultura de Irlanda, Simon Coveney, quien representa a los gobiernos de la UE en las conversaciones.
Uno de los principales objetivos de las negociaciones es modificar el sistema de subsidios basados en el tamaño de las tenencias agrícolas, reemplazando el actual vínculo entre los pagos a los productores y los niveles históricos de producción en muchas partes de Europa.
Beneficios
El actual sistema beneficia desproporcionadamente a aquellos que arrojan la mayor producción, como los productores de granos a escala industrial en el área que rodea a París.
Las mayores granjas de Europa podrían haber perdido hasta un 40% de sus subsidios con la reforma en curso, pero los negociadores acordaron otorgar a los gobiernos un límite de los recortes en hasta un 30%.
"Creo que es un acuerdo justo. Este proceso busca una redistribución de una manera justa que no tenga un efecto negativo significativo sobre la agricultura, en particular sobre el lado productivo de la agricultura", sostuvo Coveney.
| Agencia Reuters |


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