La UIA pedirá un subsidio para suspendidos

Edición Impresa

La Unión Industrial Argentina (UIA) podría pedirle al Gobierno nacional que ponga en práctica un subsidio para los desempleados «parciales», o sea los trabajadores que las empresas se vieron obligadas a suspender con la consiguiente reducción del salario.
La propuesta de subsidios fue presentada por el metalúrgico Manfredo Arheit (ADIMRA), ayer ante la junta directiva de la central fabril. Se trata de una especie de parlamento de la entidad, del que participan tanto los representantes de las distintas industrias como los delegados regionales y provinciales.
Los miembros de la entidad que presidirá Juan Carlos Lascurain hasta el 28 de abril
-cuando asumirá el plástico Héctor Méndez- también escucharon de boca de Diego Koatz (que encabeza su Centro de Estudios Económicos) una cifra más que preocupante: la actividad industrial cayó el 8% en enero contra igual mes del año pasado, lo que acentúa el derrumbe de la actividad ya conocido en diciembre. El guarismo difiere de manera notable del EMI (el número oficial) divulgado hace algunas semanas.
Otra decisión importante tomada por la junta de la UIA ayer fue posponer «sine die» la designación de un delegado ante el consejo consultivo que -en caso de que alguna vez se constituya- debería controlar el destino que les da la ANSES a los fondos confiscados a las ART.
Si bien la explicación dada fue que la intención es aguardar a que se cree la comisión bicameral (seis diputados, seis senadores) que vigilaría el uso de esos dineros, lo cierto es que hay cada vez más temor en la UIA a quedar «pegados» a un hipotético mal manejo de la plata de los futuros jubilados. «Le diría que hoy existe un consenso casi total entre nosotros de que la UIA no integre ese consejo», le confió a este diario uno de los participantes de la reunión. 

  • Industria del juicio

  • Finalmente, el abogado Daniel Funes de Rioja reiteró el desmesurado crecimiento de la industria del juicio por accidentes de trabajo en función del vacío legal que dejó la anulación de los topes indemnizatorios por un fallo de la Corte Suprema de hace más de cuatro años. «Hay 400 demandas nuevas promedio por día, y si el Gobierno no manda al Congreso rápidamente alguno de los proyectos de ley que dan vueltas desde hace años, lo que se deba pagar por indemnizaciones será la muerte para centenares de pymes, sobre todo del interior», remarcó el experto laboralista.
    En tanto, hubo acuerdo en avanzar en el estudio del pedido de subsidios al desempleo porque -según explicó Arheit- ya hay trabajadores que están sufriendo «reducciones en sus ingresos de hasta el 75% por las suspensiones, y así no hay quién llegue a fin de mes». El consenso entre los empresarios es que, de no tomarse alguna medida, el problema social que derivará de estos recortes salariales y de los ulteriores despidos será muy complicado. De todos modos, el dirigente no explicó cuánto les costaría el subsidio a las arcas públicas y tampoco de dónde saldrían los fondos necesarios.
    No faltó quien recordara que la postura oficial (encarnada sobre todo por el ex presidente Néstor Kirchner) es afirmar que los empresarios ganaron «mucha plata» durante el pasado lustro, y que ahora es su turno de hacer frente a la emergencia.
    «Es cierto: ganamos plata en los primeros años posconvertibilidad, pero hace tres años que venimos perdiendo competitividad, y en seis meses podríamos liquidar lo que acumulamos en ese período», dijo un empresario del interior.
    La sesión de la junta, como viene sucediendo desde que se desató la crisis, estuvo signada por los relatos dramáticos de muchos delegados del interior. Adrián Kaufmann Brea (Arcor) y Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza), ambos representando a Córdoba, explicaron lo que está pasando en esa provincia. Acevedo pintó un oscuro panorama de corte en la cadena de pagos, desplome en el consumo y una presión fiscal que calificó de «insostenible» en el mediano plazo, lo mismo que las prohibiciones de despedir personal, como la que impuso por seis meses el gobierno de Santa Fe. Los apoyaron los delegados de San Juan, Misiones y la Patagonia, entre otros.
    Especulaciones
    Después, hubo tiempo para las especulaciones sobre quiénes acompañarán a Méndez (que ya presidió la UIA) en la gestión que arranca a fines de abril. Como se recordará, en la entidad está vigente un pacto de alternancia entre las dos listas en que se dividen los industriales, y ahora le tocan a la Celeste y Blanca la presidencia y la vicepresidencia primera, tras tres años de «Industriales», que pusieron a Lascurain y Luis Betnaza (Techint) en esos cargos.
    La secretaría será de Industriales, y es casi un hecho que la ocupará José Ignacio de Mendiguren; en cambio, no está claro quiénes serán los vicepresidentes. Méndez habría reclamado que se lo rodee de un «dream team» de empresarios, dadas las dificultades que deberá enfrentar no sólo este año, sino -casi con seguridad- también en 2010. En ese equipo de lujo tendría un protagonismo importante Cristiano Rattazzi, CEO de Fiat Argentina y hombre de la Celeste y Blanca.
    Curiosamente, en el edificio de Avenida de Mayo y Lima ya están preguntándose si Cristina de Kirchner concurrirá a la asunción de Méndez; la presencia o no de la mandataria será una clara señal, sin duda, de cómo se desarrollará el vínculo entre la UIA y el Gobierno durante sus respectivos mandatos.

    Dejá tu comentario