22 de septiembre 2017 - 23:55

La ultraderecha, a un paso de convertirse en el principal partido opositor de Alemania

DE ACUERDO CON SONDEOS, LA AFD SERÁ LA TERCERA FUERZA PARLAMENTARIA - La formación fue fundada en 2013 y promueve un discurso nacionalista y antiinmigración. La CDU de Merkel, líder indiscutida.

ISLAMOFOBIA. Uno de los carteles de la Alternativa para Alemania (Afd) en los que se lee “¿Burkas?. Nos gustan las bikinis”, fue vandalizado en Berlín.
ISLAMOFOBIA. Uno de los carteles de la Alternativa para Alemania (Afd) en los que se lee “¿Burkas?. Nos gustan las bikinis”, fue vandalizado en Berlín.
Si los pronósticos de las encuestadoras están en lo cierto, la agrupación Alternativa para Alemania (AfD) se convertirá en el primer partido xenófobo y de ultraderecha en ingresar al Bundestag (Parlamento) desde la Segunda Guerra Mundial e incluso lideraría la oposición tras las elecciones del domingo.

"¿Burkas?. Nos gustan las bikinis". La imagen de dos mujeres blancas en traje de baño dirigiéndose al mar y acompañada por esa leyenda, formó parte de una serie de posters distribuidos por la AfD en la recta final de la campaña. "¿Nuevos alemanes?, podemos hacerlo nosotros mismos", se lee en otra de las propagandas, en la que aparece una mujer embarazada.

Tras haber ingresado en las legislaturas de 13 de los 16 estados federados, la agrupación cosecha entre el 11% y el 13% de los respaldos a nivel nacional, por detrás del bloque oficialista integrado por Unión Cristianodemócrata (CDU) y la Unión Socialcristiana (CSU), que consigue un 36%, y el Partido Socialdemócrata (SPD), con el 22%. La CDU-CSU de la Canciller Angela Merkel y el SPD, son actualmente socios de Gobierno, y algunos analistas creen probable que esta alianza continúe en pie.

La AfD fue creada por un grupo de tecnócratas que proponían el fin del euro como moneda única de la Unión Europea (UE) y condenaban las contribuciones millonarias de Alemania a los fondos para estabilizar los países al borde de la quiebra como Grecia. Pero tras la llegada masiva de refugiados en 2015 su eje principal se corrió hacia la antiinmigración y la islamofobia, lo que derivó en que varios de sus fundadores dieran un paso al costado. "No lamento haber fundado AfD, lamento en lo que se convirtió", declaró Bernd Lucke, economista y profesor de la Universidad de Hamburgo.

Sus dirigentes lanzan mensajes respaldando al nazismo, se codean con los miembros de Pegida (un movimiento civil antiislámico), o incentivan a sus seguidores a boicotear los mítines de la canciller, con abucheos y hasta tomatazos. "Los alemanes tienen el derecho a estar orgullosos del rendimiento de los soldados alemanes en las dos guerras mundiales", subrayó esta semana Alexander Gauland, candidato a suceder a Merkel.

Con todo, el voto ultraderechista es solo una porción de su base electoral, que también se compone de un grueso de ciudadanos desencantados con los políticos tradicionales u oriundos de los estados federados del Este que no ven cumplidas sus expectativas tras la reunificación.

"Una gran coalición liderada por los democristianos de Merkel gobierna Alemania desde 2005 y, salvo el paréntesis de 2009 a 2011, sus socios han sido los socialdemócratas. Por este motivo, para el electorado se erosiona o desvanece la sensación de que hay una alterativa política entre dos partidos antagonistas mayoritarios", explicó Franco Delle Donne, consultor en comunicación en Berlín y uno de los autores del libro Factor AfD, a Ámbito Financiero

"Se cree que la CDU y el SPD son lo mismo, lo que termina generando un incipiente rechazo hacia la política en general, lo que es que es muy bien aprovechado por la AfD. No hay proyectos alternativos", agregó el especialista en conversación con este diario.

Por otra parte, "tienen dirigentes muy buenos desde la perspectiva comunicacional y aprovecharon muy bien las redes sociales. Sin ese ecosistema no hubiese podido ser posible que su discurso se reproduzca", explicó Delle Donne.

Parte de ese trabajo está a cargo de Harris Media, una colosal agencia de comunicación que dirigió la campaña en internet del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del partido Likud del premier israelí Benjamin Netanyahu, informó el diario Der Spiegel. Por ejemplo, en una de las campañas viralizadas en la web, se sostiene que las política de puertas abiertas a los refugiados de Merkel trajo el terrorismo a Europa. El título: "Las huellas dejadas por el canciller en Europa" acompaña las estadísticas de los recientes atentados en el continente.

Además de alimentar el odio hacia el extranjero, la AfD propone la reintroducción de una moneda nacional y un referendo sobre la salida del país de la UE. "Vienen marcando la agenda desde 2015. En el debate de hace dos semanas entre Merkel y Martin Schulz (líder de la SPD), los temas que se hablaron son los que instaló la AfD. Los otros partidos no logran instalar otros temas importantes. Tienen una centralidad inédita", agregó Delle Donne.

Como tercera fuerza, y probablemente como la mayor agrupación de la oposición, los parlamentarios de la AfD ganarían el derecho de intervenir primero tras las exposiciones de Merkel. Una tradición que los miembros de los partidos tradicionales buscan revertir.

Los alemanas encaran este domingo con dos certezas: Merkel ganará los respaldos suficientes para un cuarto mandato, y la extrema derecha volverá al primer plano nacional. "Si somos desafortunados, estas personas (la AfD), enviarán una señal de insatisfacción que tendrá terribles consecuencias", advirtió el vicecanciller y líder socialdemócrata, Sigmar Gabriel. "Entonces tendremos nazis de verdad en el Reichstag alemán por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial", agregó.

Dejá tu comentario