- ámbito
- Edición Impresa
"La verdadera inflación es de dos dígitos y rebelde"
• Lo dijo el economista chileno Eduardo Aninat, exsubdirector gerente del FMI
«El modelo chileno es un paradigma interesante a seguir, con casi pleno empleo e inflación anual menor al 1,8%», sostuvo Eduardo Aninat, desde París.
Aquí lo destacado del diálogo que este diario mantuvo con Eduardo Aninat desde París:
Periodista: ¿Se encuentra entre los economistas que sugieren que la Argentina debería tomar el ejemplo chileno?
Eduardo Aninat: A los chilenos no nos agrada alardear del «Modelo chileno». Pero después de casi tres décadas de crecimiento sin interrupciones, y bajo estabilidad macro y política, muchos piensan que Chile y su modelo son un paradigma muy relevante e interesante a observar y seguir. El Ministerio de Hacienda ha anunciado hace poco que el desempleo ha bajado a nivel nacional al 6,2% -lo que es un nivel de casi pleno empleo- con una inflación anualizada menor que el 1,8%, y con reservas internacionales sólidas. Estos números son impactantes si se considera al mundo en crisis o al contexto regional de Latinoamérica. Lamentablemente, no podemos afirmar lo mismo sobre la Argentina, pues sabemos que la verdadera inflación es de dos dígitos y rebelde, el desempleo elevado, y la tasa de crecimiento del PBI ha ido disminuyendo en cada período. Solamente hay que destacar que hay dos factores estratégicos, claros y precisos, para avalar el desarrollo sostenido alcanzado por Chile: la calidad y firmeza de las instituciones económicas y sociales, el alto grado efectivo de consensos que se vive en el plano político. No hay ningún determinismo en esos factores. Con seriedad y esfuerzo en la Argentina podría lograrse lo mismo o más. Pero ello implica ponerle acá una lápida al populismo y al clientelismo.
P.: ¿Qué le espera a nuestra región -y a la Argentina en particular- este año con el contexto internacional existente?
E.A.: Con las noticias económicas mejorando en EE.UU., con el crecimiento chino aún fuerte y sostenido (algo más del 7% anual), el resto de Asia convergiendo, y las economías emergentes creciendo fuerte (incluyendo África), el único nubarrón en 2013 sería la debilidad comparativa de la eurozona. Pero al menos se estima que esta zona no va a andar peor que en 2012. Será en 2013 igual o algo mejor. Con alguna excepción por cierto. Será entonces un tercer año de fuerza comparativa para los emergentes -especialmente de Latinoamérica -y de muchas buenas oportunidades para los productores eficaces de commodities como Chile, la Argentina o Colombia. Es inimaginable que un país bendito con tantos recursos naturales como la Argentina se encuentre de nuevo en rezago, y no llegue a aprovechar esta magnífica oportunidad que nos entrega la historia.
P.: ¿Cuáles deberían ser los países o bloques aliados comercialmente por las fortalezas que presentarían este año?
E.A.: Aun cuando las alianzas o acuerdos entre países ayudan para elevar el factor escala y reducir barreras e impuestos distorsionadores, etc., el factor clave está en otro lado. Podemos clasificar en dos grandes grupos a los países del mundo: aquellos que creen poder posicionarse para aprovechar para sus ciudadanos y su futuro la globalización del comercio y de la inversión (como Chile, Alemania, China); aquellos con obsesión autárquica que suenan con viejos pasados y antiguas retóricas, países que el lector del diario podrá nombrar por sí solo.
P.: ¿Cómo cree que evolucionará la crisis europea en 2013?
E.A.: Lo primero que cabe afirmar es que el euro va a subsistir, y está para quedarse indefinidamente. Alemania, Francia, Italia y los Países Bajos están en ello y con mucha fuerza y empeño político y económico. Lo segundo es reconocer que esta crisis europea es muy difícil y requiere largos esfuerzos y años largos de adaptación, reformas duras, y ajustes. En Europa sólo hemos vivido la mitad del período total de crisis, y 2013 aún será un año complejo. Perseverancia, justicia social, trabajo y saneamiento es la receta empleada.
P.: En la fundación Unipac, en la que trabaja en Francia, ¿cómo ven el escenario económico argentino para el desarrollo empresario?
E.A.: Estamos convencidos de que no podemos pretender alcanzar justicia y desarrollo sin ética y sin valores. El futuro se construye con confianza y con fe. Son los valores los que proveen el anclaje personal a los líderes políticos y empresarios para no desviarse en la carrera. El empresario que vive, cree y practica la responsabilidad social en su empresa y su entorno es el verdaderamente sustentable e innovador. Uno de los desafíos más bellos para nuestros líderes hoy y mañana es empezar a creer para empezar a crecer como personas y como inversores. La búsqueda de la transcendencia es un trabajo bello y permanente. En eso estamos cooperando.
P.: ¿Cómo evalúa los pasos que está siguiendo la Argentina en el conflicto con los fondos buitre en Nueva York?
E.A.: No he seguido el caso en el último tiempo. Sólo puedo desear que se resuelva lo más racional y cooperativamente que sea posible.
Entrevista de Florencia Lendoiro


Dejá tu comentario