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La vigilia del paciente inglés
¿Está el mundo financiero preparado para afrontar el "brexit" indemne? ¿Tomó todos los recaudos para soportar el temporal y mantener el rumbo? De ninguna manera. Si hay "brexit", habrá conmoción. Así de sencillo. Y habrá que luchar a brazo partido para que no nos quite el timón. Recordar los cinco años de zozobras intermitentes asociados a una eventual salida de Grecia de la UE. El llamado "grexit" generó picos de tensión difíciles de olvidar. Y eso que nunca la sangre llegó al río. Gran Bretaña es otro animal, otra dimensión, aunque se vaya por la puerta grande (y no por la ventana de un default). Hará crujir a Europa y sus reglas de juego. No será sólo el "brexit" sino la epidemia de "exits" potenciales. Si manejar la UE es tarea insalubre, qué decir de la desunión. España nos recordará, días después, que el mapa político cambió en profundidad. Que el descontento sienta a la mesa decisoria a partidos y jugadores nuevos, que no están atados a los viejos compromisos y grandes ilusiones de antaño, pero que tienen el oído atento a los reclamos actuales del electorado.
Visto y considerando lo anterior, la pregunta es otra: ¿qué probabilidades tiene el "brexit" de ocurrencia? Pocas, por fortuna. A priori, algo así como una en tres. Aunque la predicción puede fallar. Que las encuestas ratifiquen el avance sostenido del "brexit" y, las últimas dos semanas, su liderazgo en las preferencias sugiere más de lo que verdaderamente informa. Los mismos sondeos suman altos porcentajes de voto indeciso aún, o altamente volátil. Es la tradición de estas compulsas independentistas -Quebec 1995 o Escocia 2014- que el statu quo tenga más adherentes en privado que en público, y a último minuto. No nos sorprende que las encuestas digan a la vez que se favorece el "brexit" pero que mayoritariamente se piensa que la pulseada la ganará la permanencia.
Por último, ¿qué dicen los que saben (y pagan caro sus equivocaciones)? Gran Bretaña es tierra de bookies, está sembrada de casas de apuestas. Dos terceras partes de las mismas se hacen a favor de "brexit" (y en ascenso) pero el dinero, más del 70%, vota por el triunfo de la permanencia. Entiéndase bien: el "brexit" no es un cisne negro, es un oso pardo que está ahí amenazante desde hace tiempo. Pero lejos lo más probable es el paso rotundo de los toros, después de la Fed y un referendo amistoso, en procura de recuperar el terreno perdido.


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