El responsable del servicio de inteligencia exterior alemán BND, Gerhard Schindler, aseguró al semanario Die Zeit que "no se llevan a cabo operaciones de vigilancia de las telecomunicaciones desde la embajada alemana en Washington", lo que también fue confirmado por el vocero de la canciller alemana, Angela Merkel, Steffen Seibert.
El martes, el director nacional de inteligencia estadounidense (DNI), James Clapper, y el director de la NSA, general Keith Alexander, habían señalado ante la comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes que países "aliados" llevaban o llevaron a cabo actividades de espionaje contra Estados Unidos.
Ayer, altos responsables de seguridad del Gobierno de Barack Obama recibieron en la Casa Blanca al asesor en materia de política exterior de Merkel, Christoph Heusgen, y el coordinador del servicio secreto alemán, Günter Heiss, para "discutir nuestros esfuerzos conjuntos para seguir intensificando y reforzando la cooperación entre los servicios de inteligencia estadounidenses y alemanes", según explicó la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional estadounidense, Caitlin Hayden.
El encuentro no provocó ningún acuerdo concreto sino que se limitó a cumplir el objetivo de establecer un primer contacto en el marco de las últimas revelaciones sobre presunto espionaje de la NSA a la gobernante alemana.
En tanto, una alta fuente de la Dirección de los Servicios Exteriores (DGSE) de Francia reconoció ayer a Le Monde que existe desde principios de 2012 un intercambio de datos entre los espías franceses y los estadounidenses -principalmente de ciudadanos franceses y extranjeros en África y Afganistán- pero rechazó que se hayan transferido en un mes más de 70 millones de datos a la NSA.
Así, señaló el diario, los documentos filtrados por Edward Snowden siguen demostrando que las operaciones de Estados Unidos se dirigen contra sus aliados.
Por otra parte, el jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, anunció que el jefe de los servicios secretos españoles, Félix Sanz Roldán, comparecerá ante una comisión parlamentaria para hablar sobre el caso de espionaje presuntamente llevado a cabo por la NSA sobre 60 millones de llamadas telefónicas en España. Reiteró, además, que si se confirman las escuchas por parte de Estados Unidos se trataría de actos "inapropiados e inaceptables entre socios y amigos".
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


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