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Las aerolíneas, en la peor crisis de su historia
Según los datos dados a conocer ayer por la entidad, las pérdidas para 2008 se situarán en los u$s 5.000 millones, lo que representa una leve mejora sobre las perspectivas de setiembre pasado, cuando se evaluaron en u$s 5.200 millones.
La explicación sobre por qué las pérdidas serán mayores este año que el próximo radica, según el informe de la IATA, en el precio del petróleo y cómo éste afectó al transporte de carga, sobre todo en los Estados Unidos. Según IATA, las aerolíneas estadounidenses de cargas tuvieron poca cobertura para hacer frente al aumento del valor del crudo por lo que tendrán que enfrentar pérdidas de u$s 3.900 millones.
No obstante, una de las pocas buenas noticias de las previsiones para 2009 realizadas por la IATA es el costo del combustible: sus cálculos ubican al precio del petróleo en una media de u$s 60 por barril, lo que supondrá una gasto de u$s 142.000 millones. Este monto representará un ahorro de u$s 32.000 millones respecto de este año, dado que la media del crudo se situó en los u$s 100 por barril.
La industria del transporte aéreo obtendrá el año próximo ingresos de u$s 501.000 millones, u$s 35.000 millones menos que en 2008. Esta caída es la primera desde los dos años de declive consecutivo que padeció el sector en 2001 y 2002. «2009 será otro año difícil para todo el mundo», definió Bisignani.
El transporte de carga padecerá a nivel mundial una caída del 6%. El informe asegura que la demanda de materias primas en los últimos meses había marcado el crecimiento en América Latina, una tendencia que se ha cortado en seco a causa de la crisis. Bisignani hizo especial hincapié en que la situación no sólo no mejorará, sino que empeorará. «El declive del 7,89% en el transporte de cargas en octubre es una clara indicación de que lo peor está por llegar».
El tráfico de pasajeros caerá un 3% en 2009, a pesar del crecimiento del 2% registrado en 2008. «La ferocidad de la crisis económica ha oscurecido los ajustes y esfuerzos realizados por las empresas, que tendrán que lidiar con una reducción del 3% del tráfico de pasajeros el año que viene. La industria sigue enferma», concluyó Bisignani.
Para enfrentar esta situación, el director general solicitó a los sindicatos que concreten recortes cuando sean necesarios, y pidió a los gobiernos que «frenen las tasas locas, arreglen la infraestructura, den libertad a las aerolíneas, y regulen a los proveedores monopólicos».
Agencias EFE, Reuters


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