15 de septiembre 2010 - 00:00

Las automotrices rendirán mañana examen en Economía

Débora Giorgi
Débora Giorgi
Una semana con muchas sorpresas está viviendo la industria automotriz y no precisamente de las mejores. A la denuncia realizada el domingo por la AFIP acusando a seis empresas de no pagar el Impuesto a las Ganancias, se sumó ayer la convocatoria para mañana a una reunión de las terminales con el Gobierno.

La invitación llegó a la asociación que agrupa a los fabricantes de autos (ADEFA) y si bien el motivo del encuentro no fue establecido, se descarta que será para hablar del tema.

El anuncio de la presencia del titular del ente recaudador, Ricardo Echegaray, en la reunión parece confirmar esa idea. Además, estarán el ministro de Economía, Amado Boudou; la titular de Producción, Débora Giorgi, y el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Con este panorama, los teléfonos ayer en las terminales no pararon de sonar intercambiando información de empresa a empresa. La imprevista invitación para mañana a las 16 obligó a que en ADEFA se suspendiera la reunión mensual de los presidentes que estaba planeada para realizarse a esa misma hora. Hasta anoche, la mayoría de los 10 titulares de las compañías habían confirmado su presencia.

«No entendemos muy bien cuál es el planteo. Nunca tuvimos una intimación o un aviso de que el Estado sospechara que no se había pagado o se había pagado mal el Impuesto a las Ganancias y, de pronto, nos enteramos por la prensa de semejantes denuncias», explicó un directivo de una automotriz.

Según el comunicado de la AFIP, el sector automotor informó ventas en 2009 por $ 59.100 millones.

Ese monto representa el 4,1% de todo lo que se vende en la economía y sobre ese total, el impuesto determinado alcanzó los $ 528 millones, un 53,3% menos que en 2008.

Desde las automotrices se defienden: «El año 2009 y parte del 2008 fue un período que, todos saben, estuvo dominado por la crisis financiera mundial. Se habla de facturación, pero eso no implica ganancias. El año pasado hubo una fuerte caída de la producción, por la baja de las ventas se tuvo que liquidar el gran stock que había y esto se hizo en la mayoría de los casos a precio de costo. Además, hubo un compromiso con el Gobierno para no despedir personal e, incluso, tuvimos que afrontar aumentos salariales», señaló otro directivo ensayando los argumentos con los que mañana enfrentarán a Echegaray.