3 de marzo 2010 - 00:00

Lewis Carroll exculpado

Autorretrato del autor de «Alicia en el país de las maravillas», datado en 1875.
Autorretrato del autor de «Alicia en el país de las maravillas», datado en 1875.
Londres - Una nueva biografía delcontrovertido escritor Lewis Carroll pone en entredicho la supuesta pedofília que siempre se le atribuyó al autor de «Alicia en el País de las Maravillas». En «The Mistery of Lewis Carroll», la autora, Jenny Woolf defiende que Carroll no era un pedófilo, y trata de probar la inocencial escritor, tras lograr acceder a su cuenta bancaria y descubrir que durante su vida realizó continuas y generosas donaciones a entidades que ayudaban a niños maltratados o abusados física y sexualmente.

Jenny Woolf accedió a las cuentas de Carroll, cuyo verdadero nombre, como se sabe, era Charles Dodgson, ya que éste guardaba su dinero en un banco local que luego compró Barclays y, al cumplirse los cien años de su muerte, el banco estaba obligado a mostrar sus cuentas.

De acuerdo con el estudio detallado de estas cuentas a lo largo de 45 años, el escritor, clérigo, fotógrafo y matemático inglés, se pasó la mayor parte de su vida en números rojos por culpa de donar dinero desinteresadamente. Las principales donaciones las entregó a la Sociedad Protectora de Mujeres y Niños, a la que daba 50 libras al año, pero también a otras 50 organizaciones. Carroll llegó a deber al banco 666 libras, el doble de su sueldo anual como profesor de matemáticas en Oxford, que era de 300 libras. Con esas 666 libras pudo haberse comprado una casa, explica la autora, pero prefirió continuar con su vida austera y discreta. Esta deuda extraordinaria provocó que el director del banco le advirtiera que ya no podía retirar más dinero sin la autorización previa de la entidad.

Charles Dodgson (1832-1898) inspiró su libro «Alicia en el País de las Maravillas» en Alice Liddell, la hija del decano del Christ Church College de Oxford. donde él impartía clases. Dodgson era un gran amigo de los Liddell y le gustaba pasar tiempo en el campo con las tres hijas del matrimonio contándoles historias improvisadas. Un día, Alice, la más pequeña de las hermanas, de doce años, asombrada por una de estas historias imposibles, le pidió que se la escribiera. La transcripción de aquel cuento fue el inicio de «Alicia en el País de las Maravillas».

Precisamente fue esta relación de Dodgson con las tres hermanas Liddell y el hecho de que fotografiara desnuda de forma a habitual a Alice y otras niñas, lo que desató las sospechas y los rumores acerca de la pedofilia de Dodgson. En la Inglaterra victoriana que vivió Dodgson, fotografiar o pintar a niños desnudos no era visto como algo sexual sino más bien artístico.

Otro de los aportes de la polémica biografía de Woolf es que ésta tuvo acceso a la correspondencia que intercambiaron los Liddell con Carroll. Esta relación postal se rompió repentinamente en el año 1863, después de que los Liddell le pidieran que se alejara de sus hijas. Esta petición fue interpretada como que Carroll estaba enamorado de Alice y los padres lo sabían. Pero Jenny Woolf se inclina más por el hecho de que los Liddell querían casar a sus hijas con la realeza inglesa y Dodgson era un pobre profesor universitario.

Los críticos de Carroll afirman que el hecho de que hiciera donaciones a sociedades protectoras de niños tan sólo era una artimaña de Carroll para disipar las sospechas de su pedofilia, argumento desestimado por la autora, que considera que las donaciones eran secretas, ya que nadie supo de ellas hasta ahora.

«Alguien que fuera culpable habría hecho públicas todas estas donaciones para acabar con las sospechas de pederastia, pero él las mantuvo en secreto», afirma la periodista y biógrafa inglesa. La publicación de las revelaciones de Woolf que coincide con el estreno de la película de Tim Burton sobre «Alicia en el país de las maravillas», parece que, en vez de disipar los misterios de la vida de Lewis Carroll y de su relación con los niños, lo que ha hecho es agrandarlos.

Dejá tu comentario