23 de marzo 2012 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Steve Jobs
Steve Jobs
Clima enrarecido en las mesas de dinero por las idas y vueltas de YPF y del mercado internacional. La realidad es que en la plaza local el hartazgo pasa por las complicaciones que pone el Gobierno a la compra de divisas. Puntualmente «matan al mensajero», es decir, al Banco Central que todas las mañanas da en forma informal la «lista de buena fe», con las empresas habilitadas para comprar dólares en la plaza cambiaria. El resto recurre a los Boden, el Bono de la Provincia de Buenos Aires 2015, el bono porteño (aún se recuerda en la plaza la escandalosa designación de bancos que hizo Néstor Grindetti, del PRO, en su lanzamiento hace dos años). Todas estas emisiones permiten cobrar servicios de amortización y renta en el exterior y en la preciada moneda norteamericana. Las emisiones de empresas en dólares no se transan localmente y no permiten este resquicio para hacerse de dólares. Lo que provoca todo esto, en definitiva, es que haya superabundancia de pesos (empresas no pueden comprar, importadores menos, girar dividendos tampoco), y las tasas de plazo fijo sean de apenas un 11% anual en pesos. Con una inflación que apunta al 25%, quedarse en pesos no es sano y el público prefiere dormir arriba de los dólares acolchonados. Así el mercado local tiene características de una obra de Salvador Dalí: bonos con menores rendimientos (pero porque se usan para hacerse de dólares) y tasas de plazo fijo bajas (pero porque obligan a no pasarse de monedas). La realidad no es lo que se ve.

Un día muy intenso se vivió en las mesas por la firmeza que mostró el dólar desde temprano en el mercado paralelo. Al mediodía había tocado $ 4,89, es decir, siete centavos más que el cierre anterior, aunque luego terminó medio escalón abajo, entre 87 y 88 centavos. Nadie supo explicar muy bien entre los operadores por qué se produjo este empinamiento, aunque se trató en realidad de una continuidad de lo que ya se venía observando desde la semana pasada. «Es un mercado que se mueve con muy poco dinero. Hay algunas empresas e inversores institucionales que buscan cubrirse, porque esperan más presión cambiaria luego de los cambios del Banco Central. Pero no es que haya una corrida o una demanda exagerada», explicaba un operador sigiloso en su oficina del microcentro. Esta presión se notó nuevamente en los bonos en dólares, especialmente el Boden 2012, uno de los favoritos para los que buscan saltar el cerco cambiario (porque se compra en pesos y se cobra en divisas). Ayer superó por primera vez los $ 500 por cada 100 dólares nominales. Significa que hay inversores dispuestos a pagar más de $ 5 por dólar (más exactamente, $ 5,01) para asegurarse los billetes en agosto.

Otra tendencia que crece es la de cheques rechazados, sobre todo de empresas que no pudieron facturar lo que esperaban por los problemas con la importación. Además, las cooperativas prefieren no trabajar con determinados proveedores del Estado, especialmente en el caso de la provincia de Buenos Aires. La consolidación de deuda a través de bonos que realizó el Estado provincial para lo que había quedado impago de 2011 alertó a los financistas sobre el peligro de adelantarles fondos a otros proveedores del Gobierno bonaerense. En los bancos también se nota mucha cautela: prefieren prestarles a sus clientes vía adelantos (el incremento mensual llega al 11%) que descontar carteras de terceros (los últimos datos muestran, de hecho, una caída en el stock). La buena noticia de tasas en declinación se ve eclipsada, por lo tanto, por esta percepción de mayor riesgo crediticio.

Con preocupación se aguarda en el microcentro una resolución de la Unidad de Información Financiera que podría impactar fuerte en los fideicomisos financieros. El organismo obligará al fiduciario de cada instrumento que se emita en el mercado a hacerse responsable en forma solidaria por cualquier operación de lavado de activos en la que pudiera incurrir cualquiera de los suscriptores. Pero en la industria señalan que se trata de una tarea directamente imposible, ya que los compradores provienen de todo el país y muchos de ellos, de lugares muy alejados y por montos no demasiado relevantes. Controlar a cada uno de ellos y además responsabilizarse por esa inversión suena impracticable. Lo mismo ya se definió con las entidades que actúan como depositarias de los fondos comunes de inversión: tienen que hacerse responsables por las inversiones que efectúen los cuotapartistas. Sin duda, un exceso de regulación que sólo traba e incrementa los costos del mercado de capitales.

Apple está en boca de todos, especialmente de aquellos que apostaron por la acción de la que es hoy la empresa más grande de Wall Street. El libro sobre la vida de Steve Jobs escrito por Walter Isaacson fue el más leído entre operadores durante el verano. Aun a pesar de la baja de ayer a poco menos de u$s 600, igual el papel acumula una suba impresionante del 48% en lo que va de 2012 y todavía no terminó el primer trimestre. Pero aun así hay acciones de compañías de primer nivel que la superan con amplitud. Es el caso del Bank of America, que cerró ayer a $ 9,60, lo que significa una suba del 73% en 2012. Claro que el recorrido de la acción de este banco líder en el segmento minorista norteamericano fue muy distinto de la empresa que fundó Steve Jobs, ya que el año pasado el BofA se había derrumbado a menos de $ 5. En aquel momento revivió con un aporte de u$s 5.000 millones que le hizo Warren Buffett, que una vez más demostró por qué es el gran referente del mercado neoyorquino. En la medida en que la tasa de largo plazo mantenga un recorrido alcista (como se notó en las últimas semanas con el bono del Tesoro norteamericano a diez años), los bancos estadounidenses se verían beneficiados, ya que los préstamos devengarían un mayor rendimiento, como sucede con las hipotecas. No sorprende, en este contexto, que el índice de acciones del sector más popular (el XLF) acumule una suba del 20% en 2012.

¿Qué dice «el Oso»? Este ejecutivo de banca privada que se camufla detrás de ese apodo, es un frecuente apostador a la baja de los mercados internacionales. Ahora mandó interesantes datos sobre lo que puede pasar en lo que resta del mes. Esta semana al menos acertó con sus pronósticos conservadores. Escribió lo siguiente en su mail a clientes: «1) Un comentario que no es menor es que los bonos de Grecia nuevos rinden un 18% ..., es decir que la probabilidad de otro default en el futuro sigue siendo más alta que la de Portugal, que rinde un 16%; 2) un comentario breve sobre Apple para aquellos que tienen más de 40 años y han estado en los mercados estos últimos 20 años: quiero sugerirles que no les hagan caso a los analistas de Wall Street; no voy a discutir lo que es hoy esta compañía, sus productos, su innovación, etcétera; tengo un listado de ejemplos de empresas que eran o decían ser similares en su época; anoten cómo GE (General Electric) con su super-CEO John Welch llegó a valer 60 dólares, en la crisis bajó a 5 y ahora vale 20; IBM en la década de los 90 valía 30, bajó a 10 dólares y ahora luego de hacer una transformación en su negocio vale 206; ya no se dedican exclusivamente a vender computadoras que son un commodity como los teléfonos y todo lo que vende Apple hoy; AOL (America online), la que compró Warner Brothers, valía miles de millones de dólares, desapareció y era el invento del siglo; Global Crossing hoy no existe, pero fue la precursora de la fibra óptica; 3) en fin, quizás Apple llegue a 800 dólares antes de bajar a 200, pero lo que me preocupa es la ponderación que tiene esta acción hoy en los índices de la Bolsa norteamericana, en particular el NASDAQ. Es simplemente una reflexión de alguien que ha visto muchos globos inflarse y luego explotar o desaparecer; 4) por eso, a todos aquellos que hace tres meses nos pintaban un 2012 tenebroso y ahora se han dado vuelta como una moneda les diría que esperemos para ver qué sucede en los próximos tres meses; los mercados son muy ingratos; y si bien creo que gracias a toda la liquidez que han inyectado no caímos al abismo, estamos en niveles donde sería saludable una buena corrección de un 10% como mínimo; es decir, volver a 1.275 en el S&P y allí veremos si se justifica volver a arrancar; 5) por último, y me despido, salieron encuestas de Venezuela con Chávez 51% vs. Capriles 45% y si se reemplaza a Chávez por alguno de sus delfines, Capriles está arriba 10 puntos (por lo tanto, hay que seguir aguantando y sumando en Venezuela)». Un todoterreno «el Oso».

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