14 de abril 2010 - 00:00

Logró quórum la oposición y avanzó contra DNU de reservas

Postales del quórum en Diputados. Agustín Rossi esperó entre las cortinas antes de ingresar. Tras el chequeo de los perros antibombas, Juan José Álvarez y Ramón Puerta se abrazaron en el recinto. Elisa Carrió y Felipe Solá entre los más activos.
Postales del quórum en Diputados. Agustín Rossi esperó entre las cortinas antes de ingresar. Tras el chequeo de los perros antibombas, Juan José Álvarez y Ramón Puerta se abrazaron en el recinto. Elisa Carrió y Felipe Solá entre los más activos.
El Congreso volvió a ayer a sesionar: la oposición consiguió quórum en Diputados y marchó hacia la derogación del DNU 298/2010 con el que Cristina de Kirchner creó el Fondo de Desendeudamiento. El decreto, de todas formas, seguirá vigente ya que resta el rechazo en el Senado, más difícil de lograr para la oposición, aunque ese punto anoche era debatido en el recinto. La sesión comenzó ayer a las 15.37 con 136 diputados. Inmediatamente, ingresó al recinto el kirchnerismo para comenzar un debate que se prolongó hasta la madrugada.

Tras un saludo, con aplauso general, para Alberto Balestrini, comenzó el debate. «Venimos por la nulidad absoluta e insanable del DNU 298. Es mentira que van a bajar o subir los bonos, si los titulares de los bonos son los bancos, cómo no van a cotizarse si es pura especulación», arrancó ayer Elisa Carrió. «Sería bueno que este Congreso rechace con estos argumentos de nulidad absoluta, para que haya un Parlamento de una vez en este país».

La jefa de la Coalición Cívica se reservó el final para enviarle un mensaje a Eduardo Duhalde, que pidió el fin de semana que la oposición desplace a Eduardo Fellner de la presidencia de Diputados: «Fellner respetó el reglamento. La falta de quórum fue por una irresponsabilidad de la oposición. No formamos parte del golpismo desesperado de Duhalde», había dicho Carrió sobre la sesión de la semana pasada.

La siguieron definiciones de todos los jefes de bloque: «Hay que hacerle entender al Gobierno que las funciones del Banco Central son del Congreso y no del Ejecutivo», dijo Federico Pinedo.

Igualmente duro estuvo Fernando Pino Solanas: «Son nulos de nulidad absoluta. Los rechazamos con el estómago y el corazón», afirmó sobre los decretos.

Pero sin duda, una de las discusiones más complejas en el recinto y dentro de la oposición fue sobre el alcance que tendrá la decisión de Diputados. Mientras, la Coalición Cívica, el peronismo disidente y el macrismo sostuvieron que con la votación de Diputados alcanzaba para declarar nulo el DNU del Fondo de Desendeudamiento, siguiendo la línea argumental que ya había fijado Carrió. Por lo tanto, sentenciaron que no existía la necesidad de un pronunciamiento del Senado al considerar que la ley que reglamenta el control de los decretos de necesidad y urgencia es inconstitucional.

Desde el radicalismo no se sostuvo la misma postura. Ricardo Gil Lavedra aseguró que, aunque se considere inválida a la Ley 26.122 que Cristina de Kirchner hizo sancionar cuando ocupó en el Senado la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales para regular el uso de los DNU, «es la ley que rige actualmente y se debe cumplir». Pero apoyó el razonamiento de Carrió sobre la nulidad del decreto: «En la sesión del 17 de marzo debatimos largamente, y la Cámara declaró la nulidad del Decreto 2010, que no es cierto que estuviera derogado, sino que estaba vigente a través del 298. No lo hicimos con relación al 298 porque no lo teníamos bajo consideración, no podíamos hacerlo. Pero dijimos que el 2010 y todo aquel que tuviera su mismo contenido era nulo. Y el Decreto 298 es la reproducción del 2010», dijo.

En ese razonamiento lo siguió el cordobés Oscar Aguad, jefe del bloque UCR: «Debe pasar por el Senado», dijo, en relación con el artículo de la 26.122 que establece como requisito para la derogación el rechazo en «ambas cámaras».

Por lo tanto, esa discusión se extendió directamente a otro tema: si el Gobierno debe o no restituir las reservas transferidas al Fondo de Desendeudamiento en caso de rechazo del DNU. «No es exclusivo de la Justicia el control de la constitucionalidad», dijo Horacio Piemonte, de la Coalición Cívica. Como sea, esa posición está destinada a terminar también en la Justicia por el planteo que haría el kirchnerismo si se forzara una nulidad del decreto sin que se pronuncie el Senado.

Jorge Landau lo dejó claro: «Hacerle decir a este cuerpo lo que este cuerpo no dice es el camino de la judicialización. No correspondería el abocamiento de este cuerpo, de acuerdo con la Ley 26.122», argumentando además que ayer no podría haberse tratado el rechazo al DNU.

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