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Los antisistema amenazan con convertir a Hamburgo en un “infierno” durante el G-20
• LA CIUDAD ALEMANA DESPLEGÓ 20.000 POLICÍAS PARA CONTENER A LOS MANIFESTANTES
Los organizadores de las protestas estiman que 100.000 personas marcharán el sábado. Hoy se espera que el denominado “bloque negro” protagonice las más violentas.
LA CARA REBELDE. Andreas Blechschmidt es uno de los activistas de izquierda más conocidos de Hamburgo. Forma parte de la agrupación que tomó el teatro Rote Flora, en cuya terraza se sacó esta fotografía.
La izquierda plantó su bandera en Hamburgo hace 40 años, cuando el plan del municipio para derrumbar las casas históricas en pos del desarrollo urbanístico moderno chocó con la resistencia de sus habitantes originales: inmigrantes y obreros. Además, la puja por el destino de la Rote Flora entre las autoridades que abogaban por su destrucción y los sectores que apoyaban mantener su estética condujo a que el caso cobre notoriedad nacional. Hoy resiste como la única casa tomada en toda Alemania.
La presencia de los resistidos presidentes de Estados Unidos, Rusia y Turquía, Donald Trump, Vladímir Putin y Recep Tayyp Erdogan, aumenta las probabilidades de protestas violentas.
"Tener todas estas personas juntas es mucho mejor que si nunca se reunieran", afirmó Wolfgang Schmidt, representante de Hamburgo ante el Gobierno federal de Alemania y la Unión Europea, y responsable de la organización del G-20.
"Alemania está estableciendo un ejemplo y tratando de convencer a los argentinos, que serán quienes tomarán la Presidencia (a fin de año, n.d.r.), que este es el tipo de estándar" que cada comando del foro debería seguir, apuntó en conversación con este diario y otros medios de la América Latina en Berlín.
"Recibir la cita será algo bueno", insistió. "Hamburgo es la ciudad del comercio en Alemania y junto con Fráncfort, la más internacional, pero tiene la ventaja de no ser vista, como esta última, como un símbolo de capitalismo financiero, sino de intercambio comercial", declaró. Por otra parte, "quienes se quejan dicen: 'Ellos están en nuestro patio, ¿cómo pueden hacer esto en nuestro barrio?'. Y la respuesta es 'nosotros fuimos electos democráticamente, este es también nuestro patio'", sostuvo.
Con todo, ambos bandos se preparan para lo peor. Las autoridades del municipio acondicionaron un viejo supermercado con capacidad para retener a 400 personas mientras la Justicia determina su futuro.
En la otra vereda, los manifestantes, apodados "el bloque negro", ya se aseguraron el respaldo de 170 abogados para enfrentar futuros cargos. "El 9 de julio vamos a arreglar Hamburgo otra vez", dice Blechschmidt, hace una pausa larga y se ríe; "creo que algunas cosas van a estropearse".


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