26 de julio 2010 - 00:00

Los bancos quieren financiar compra de autos (pero no hay)

Los bancos quieren financiar la compra de automóviles, pero se encuentran con que las terminales no les entregan unidades para la venta. Así lo admitieron varias fuentes del sistema financiero consultadas por este diario.

La posibilidad de que los bancos y las automotrices instrumenten líneas de crédito similares a las que se aplican para la compra de electrodomésticos, en cambio, fue descartada por las mismas fuentes bancarias y por otras del sector automotor. Sucede que hoy la demanda de vehículos supera la oferta, y por eso un 70% de los autos que se venden en la Argentina son al contado. El restante 30% de las operaciones se concretan usando algún tipo de financiación, incluyendo los renacidos planes de ahorro pervio.

En la década del 90 la proporción era exactamente la inversa: siete de cada diez autos que se compraban eran con financiación. La aspiración de los banqueros es, obviamente, regresar a un porcentaje lo más parecido a ese 70% posible, Parecen estar en el buen camino: el año pasado en apenas el 15% de las operaciones de compraventa de autos nuevos se echaba mano a la financiación.

La razón de este interés bancario por agrandar ese mercado es casi obvia: el crédito prendario es uno de los más rentables y seguros para los bancos. En la actualidad el préstamo promedio que se otorga es de $ 30.000, que se utiliza para sufragar cerca del 55% del valor del vehículo; el resto del precio proviene de los ahorros del comprador y de la venta de su usado. Y aún cuando los bancos ofrecen planes de hasta sesenta cuotas, el plazo promedio de repago es de 36 meses.

Las tasas que aplican los tres bancos que están más activos en estas líneas de crédito ronda el 18,5%, con un costo financiero total del 25%; si bien es alto, también es un hecho que los autos suben cerca del 1% mensual, y que la inflación real ya ronda el 20% anual. En sentido inverso, lo que pagan los bancos por colocaciones a plazo fijo hace atractivo endeudarse para la compra de un vehículo, y para las entidades la diferencia entre la tasa activa y la pasiva sigue siendo abismal, aún cuando sea negativa contra la inflación. Por eso los bancos quieren financiar más autos.

Sin embargo, esto no les está resultando sencillo: las terminales muestran faltantes de autos, sobre todo en los modelos de gama baja y media.

Acuerdos

Por lo general los bancos tienen acuerdos con las concesionarias, no con las terminales; sucede que la decisión de comprar un auto se toma «en caliente» e «in situ», y los vendedores usan como argumento de venta y de cierre de la operación el hecho de que el comprador tiene preacordado un préstamo para financiar parte de la compra.

Los bancos otorgan el crédito -hasta un 55% del valor de la unidad- con la sola presentación de un recibo de servicios a nombre del tomador y los datos personales de rutina. Explican que, como todo crédito prendario, el valor del bien garantiza la devolución del préstamo, y por eso pueden aprobarlo en menos de 48 horas.

Cabe recordar que la semana pasada las autoridades de ADEFA (la cámara que reúne a las terminales automotrices) se reunió con los ministros Amado Boudou (Economía) y Débora Giorgi (Industria) para conversar sobre el «cuello de botella» que representa para la industria la falta de autopartes. No fue el único tema: también se conversó la posibilidad de reflotar el fallido intento oficial de «autos baratos a crédito», lanzado a fines del año pasado, y que sólo produjo la venta de 10.000 unidades.

Sergio Dattilo