27 de febrero 2015 - 00:00

Los bancos se desploman hasta un 9% en la Bolsa

 El juez Griesa neutralizó ayer la posibilidad de tomar deuda bajo ley argentina, una alternativa que el Palacio de Hacienda venía barajando en los últimos días. Se rumoreaba una expansión de u$s 2.000 millones a través del Bonar 2024, el bono utilizado para resarcir a la española Repsol, que se mantiene aún cerca de su récord histórico en Wall Street y ofrece un rendimiento anual del 8,35% en dólares. Pero el magistrado de Manhattan arremetió contra los bancos que habrían sondeado la operación -Deutsche Bank y JP Morgan-, tirando por la borda los esfuerzos del país para retornar al mercado de capitales.

De todos modos, el bono de la discordia, el Bonar 2024, ni se inmutó por la decisión de Griesa. Operó con una ganancia del 0,23% en Nueva York, en tanto que en Buenos Aires logró un rebote del 0,73% tras bajar más de un 3% en la semana. El resto de la deuda criolla operó al alza en el exterior, lo que se reflejó en una merma del 2,36% en el riesgo- país. En el mercado local, la vedette de los inversores fue una vez más el cupón PBI en pesos, que cosechó una ventaja del 2,54% en la sesión.

Por su parte, las acciones líderes padecieron una merma del 2,40% hasta las 9.334,77 unidades, en una jornada donde se operaron escuetos $ 152 millones. Todas las miradas se posaron en el sector bancario, que exhibía síntomas de sobrecompra en los últimos días: el Macro cedió un 8,93%, el Francés un 7,37% y el Galicia otro 3,40%. Tampoco ayudó un nuevo derrape del precio del petróleo, que incitó desarmes de hasta el 3% en los papeles energéticos.

Fue una rueda irregular para los mercados de referencia: el selectivo S&P 500 cedió un 0,15%, mientras que en los recintos europeos se multiplicaron los ascensos a raíz de una buena racha de resultados empresariales. Fráncfort y Milán encabezaron el pelotón a través de una suba del 1,04%, seguido por el 0,81% de Madrid, el 0,58% de París y el 0,21% de Londres. A su vez, el euro bajó un 1,4% frente al dólar (a u$s 1,1184), mientras que el rendimiento del bono alemán a 10 años tocó un mínimo histórico de 0,290%.

En el segmento cambiario, el Banco Central pudo terminar con una compra de u$s 10 millones, luego de acumular un saldo negativo de u$s 105 millones en las cinco jornadas precedentes. La novedad fue que el dólar cotizó sin variaciones, a $ 8,725, poniendo un freno a las suaves devaluaciones diarias que venía convalidando la autoridad monetaria. En el mercado ya se bromeaba con la "tablita de Vanoli" debido a esta estrategia.

El billete paralelo cedió 3 centavos, a $ 13,11, y la brecha con la franja oficial se estacionó en el 50%. La escalada del dólar en los circuitos informales se desinfló con celeridad: todo será cuesta arriba en los próximos días, especialmente cuando se renueven las compras de "ahorro" en la City.

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