Los “indignados” marchan ahora por toda España

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Madrid - Después de las manifestaciones de protesta de los «indignados» del domingo, ayer comenzaron en Valencia las «marchas populares indignadas» que irán durante cerca de un mes desde varias regiones del país hasta Madrid.

La llegada a la capital, según informaron medios locales, de al menos seis marchas desde otros tantos puntos del país está prevista para el 23 de julio, cuando se celebrará una manifestación conjunta en Madrid.

El objetivo de la marcha que partió ayer de Valencia (este del país) con una treintena de personas es recorrer en 34 días más de 500 kilómetros y visitar 29 poblaciones en su camino para explicar los motivos del movimiento, celebrar asambleas en las que recogerán las demandas de la población y que se sumen personas a la «marcha indignada».

Los «indignados» que partieron desde Valencia caminan tras una pancarta con el lema «Ruta Este. 15-M en marcha» y gritando consignas como «El mercado es una dictadura».

En internet, su lema es el verso de Antonio Machado de «Caminante no hay camino, se hace camino al andar».

De Barcelona saldrá una marcha este sábado mientras que otras partirán en los próximos días de Andalucía, País Vasco, Galicia y Extremadura.

El inicio de las marchas se produce después de que el domingo cerca de 250.000 personas se manifestaran en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades del país en contra de la corrupción en la política, la desocupación y el ajuste impuesto en España en defensa del euro.

Jon Aguirre, uno de los portavoces del Movimiento 15-M (15 de mayo, fecha de inicio de las movilizaciones), calificó ayer en declaraciones a medios locales de «éxito rotundo» las manifestaciones del domingo, señalando que «se demostró que somos un movimiento pacífico. Estamos ya muy organizados y estamos poniendo a mucha gente nerviosa», añadió.

Según Aguirre, «la democracia no está siendo tal, pues no se está teniendo acceso por parte de la ciudadanía a la toma de decisiones políticas».

El pacto del euro, señala, «va a suponer la sentencia de muerte para la economía de España».

El «número tres» del Partido socialista obrero español (PSOE, partido gobernante), Marcelino Iglesias, reconoció ayer que las protestas responden al «descontento importante» creado por la crisis económica que atraviesa el país.

Agencias ANSA y DPA

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