1 de julio 2011 - 00:00

Los mercados financieros no ayudan a los granos

China desmejoró notablemente su relación stocks/consumo de maíz respecto de los parámetros que mantenía una década atrás, circunstancia que la convierte en un potencial demandante de mercadería proveniente del exterior.
China desmejoró notablemente su relación stocks/consumo de maíz respecto de los parámetros que mantenía una década atrás, circunstancia que la convierte en un potencial demandante de mercadería proveniente del exterior.
El mercado transita un rumbo de alta volatilidad, con altibajos pronunciados, algo bastante común a esta altura del año, aunque agravado en esta temporada. La influencia de los factores macroeconómicos, con una dinámica muy marcada en las últimas semanas, asociado a los fundamentos propios del mercado, aseguran que esta tendencia permanecerá instalada por varios meses más.

Por lo general se tiende a justificar las caídas o subas bruscas en los mercados granarios por fundamentos propios de su naturaleza como el clima, la oferta o la demanda, lo cual no siempre es excluyente. Los factores macroeconómicos mundiales cuentan hoy con un fuerte peso específico en las plazas de materias primas y son capaces de eclipsar los «fundamentals» en el corto plazo. Recientemente, las noticias que un importante fondo de materias primas que opera en Chicago se encontraba vendiendo posiciones previamente adquiridas generó una importante liquidación en todas las posiciones de maíz de esa plaza.

A esta circunstancia, se asoció el clima en el medio oeste de Estados Unidos, benigno en general, con un ligero desaceleramiento en el ritmo de la demanda. Sin la confirmación de nuevas compras por parte de China, Chicago retrocedió a las cotizaciones que tenía a principios de mayo, erosionando el «premio climático» logrado en el curso de la primavera boreal.

De todas maneras, merece tener en cuenta que la situación climática puede volver a alterar al mercado en las próximas semanas y que los inventarios de Estados Unidos se encuentran en el nivel más bajo de los últimos 15 años.

También la plaza triguera experimentó un marcado retroceso como consecuencia de la inminente cosecha de la variedad invernal en Estados Unidos, la buena situación de los cultivos en la región del Mar Negro, con buenas condiciones en los cultivos de Ucrania y Rusia, país que retornará a los mercados de exportación a partir de julio próximo. Así, el mercado de trigo se encontrará presionado por una mayor competencia, particularmente por países que habían interrumpido su actividad vendedora en la campaña previa, como consecuencia de las malas condiciones climáticas.

Los primeros embarques de maíz norteamericano vendidos a China arriban a los puertos de ese país sin inconvenientes, retomando de esta manera una actividad que se había mantenido en pausa en los últimos 15 años. China adquirió en el mes de marzo un millón de toneladas de este producto con el objetivo de agregarlo a sus reservas estratégicas, alentando la expectativa que esta actividad podría activarse aún más en el curso de esta campaña.

Las reservas propias de maíz se habían volcado en su momento al mercado interno con el propósito de poner freno a la presión inflacionaria.

Las caídas que la plaza experimentó en el curso de este mes dieron lugar a algunas especulaciones que hablaban de la posibilidad de nuevas compras por parte del cliente asiático, del orden de otro millón de toneladas más, aunque estas versiones fueron descartadas por los principales agentes de compras chinos.

De acuerdo con los datos mensuales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), China desmejoró notablemente su relación stocks/consumo de maíz respecto a los parámetros que mantenía una década atrás, circunstancia que lo convierte en un potencial demandante de mercadería proveniente del exterior.

Con los cultivos de verano ya implantados, comienzan las especulaciones en torno a los rendimientos esperados en este ciclo, ya que a esta altura no se especula más en cuánta superficie se cultivará con cada grano, sino qué expectativa de rendimiento potencial hay en cada una de esas hectáreas ya definidas.

El clima, por el momento, favorece el crecimiento de los cultivos implantados aunque en el terreno de las supersticiones se alienta aquella que indica que el clima en Estados Unidos tiende a modificarse en el día de la independencia de ese país, el 4 de julio de cada año.

El USDA informó que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» alcanzan al 68%, comparado con el 70% de la semana anterior y el 73% del año pasado a esta altura.

En soja, los cultivos en esta situación llegaban al 65%, en comparación con el 69% de la semana anterior y el 67% de 2010. La analista del mercado de soja de Prudential Bache, Anne Frick, piensa que las cotizaciones de este producto, para la posición de entrega del mes de noviembre en Chicago encuentran actualmente soporte en el área de u$s 474 por tonelada, en tanto que el actual nivel de resistencia se ubica en el área de los máximos alcanzados recientemente, de u$s 518,50 por tonelada.

Frick cree que cualquier inconveniente climático puede lograr llevar las cotizaciones a un área de entre u$s 535 a u$s 551 por tonelada y que, en el caso de clima realmente adverso, este «rally» podría extenderse al área de entre u$s 571 a u$s 595 por tonelada.

La especialista destaca que, por el momento, no ocurrió ningún inconveniente climático destacable, aunque este tipo de eventos usualmente se extienden durante julio y, con menor frecuencia, en el mes de agosto.

Informe de Panagrícola

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