3 de enero 2012 - 00:00

Los republicanos eligen desde hoy el candidato que retará a Obama

Los republicanos eligen desde hoy el candidato que retará a Obama
Des Moines, Iowa - La campaña para las elecciones presidenciales del 6 de noviembre en Estados Unidos lleva meses tomando temperatura, pero el verdadero comienzo se producirá hoy, con la primera votación de la primaria republicana en los «caucus» (asambleas populares) del pequeño y conservador estado de Iowa.

Barack Obama parte con la ventaja de no tener que someterse a un proceso de selección, ya que no surgieron precandidaturas alternativas en el Partido Demócrata; el «Grand Old Party», como se conoce popularmente a la formación republicana, tiene todavía que decidir quién será el elegido -o elegida- que tratará de recuperar en noviembre la Casa Blanca perdida hace cuatro años.

El proceso interno comenzará hoy en Iowa y se extenderá hasta el 26 de junio, con la última votación republicana prevista en Utah, antes de que el candidato sea proclamado oficialmente en la convención que se celebrará a fines de agosto en Tampa, Florida.

Los republicanos contarán así con un motivo para figurar durante meses en las primeras planas de los diarios, lo que permitirá a los postulantes ventilar sus ideas acerca de los problemas económicos que son el talón de Aquiles del mandatario demócrata.

La economía parece haber dejado atrás el peor escenario, pero el desempleo sigue en un elevado 8,6%, algo que complica a Obama. Un auxilio para él, en cambio, sería que las primarias opositoras terminen consagrando a un retador demasiado conservador, incapaz de pelearle el centro en noviembre.

En ese sentido, el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney, un moderado, sería para él un contendiente de mayor peso y con mayores posibilidades de sumar a descontentos desde el centro del espectro político hacia la derecha.

Justamente Romney apareció ayer encabezando las encuestas en Iowa, pese a la popularidad de Ron Paul en ese estado y la suba de Rick Santorum. Un triunfo de Romney sería particularmente importante, dado que se produciría en un estado conservador y muy religioso, lo que despejaría bastante el panorama para él cuando se vote en distritos más moderados.

Sondeo

Según una encuesta de CNN, Romney llega con una intención de voto del 25% de las bases republicanas, seguido del 22% de Ron Paul y un 16% del exsenador Santorum.

Paul, de perfil más bien liberal, intenta en la coyuntura hacerse con el voto conservador, mientras que Romney sostiene que él es el único con apoyos suficientes para enfrentarse con posibilidades a Obama.

Los otros aspirantes que se presentan a estas primarias siguieron ayer con sus actos de campaña para persuadir a los indecisos.

El gobernador de Texas, Rick Perry, se mostró ayer confiado en sus posibilidades, pese a su reciente caída en las encuestas, mientras que el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, un conservador duro, espera recuperar apoyos.

Por su parte, Michele Bachmann, precandidata del Tea Party, intensificó sus apariciones y subrayó sus orígenes en Iowa, con la esperanza de movilizar a los votantes.

En Iowa competirán siete precandidatos, pero se espera que, conforme vayan celebrándose las elecciones internas, la lista adelgace progresivamente a medida que los aspirantes con peores resultados abandonen una carrera muy costosa económica y también personalmente, como ya pudieron comprobar algunos. Es el caso del empresario devenido en político Herman Cain, fugazmente favorito en los sondeos, quien tiró la toalla tras descubrírsele varios escándalos sexuales.

En lo único que parecen estar de acuerdo los aspirantes a candidatos es en que Obama hizo todo mal. También coinciden ampliamente en que Ronald Reagan es el mejor presidente de la historia de Estados Unidos y, por lo tanto, un modelo a seguir, y que la economía es la mejor arma contra el actual ocupante de la Casa Blanca.

En un ambiente social en lo que todo lo que huele a Washington parece crear alergia a muchos estadounidenses desencantados con la crisis y los políticos en general, todos llevan también meses enzarzados en una especie de carrera por demostrar quién es el más conservador, el más anti-Gobierno y el más «antiestablishment», además de rivalizar en quién tendría más mano dura en política internacional.

Algo que por otro lado, sin embargo, parece estar inquietando desde ya a una cúpula del Partido Republicano que ha visto cómo su apuesta en las elecciones legislativas intermedias del año pasado por los candidatos del ultraconservador Tea Party, si bien le permitió recuperar la Cámara de Representantes, dificultó enormemente el proceso político de Washington, hasta el punto de que el Congreso está tan mal valorado como pocas veces antes en la historia.

Agencias DPA, Reuters, EFE, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero

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