9 de septiembre 2013 - 00:00

Los tiempos de la política dan aire al tirano

Washington - No sería una sorpresa para el presidente sirio, Bashar al Asad, o su Ejército si los misiles estadounidenses alcanzan pronto Siria. Sin embargo, al contar con semanas para prepararse, podría beneficiarse de algún modo del retraso en las acciones militares después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, optara por pedir la aprobación del dividido Congreso de EE.UU.

Funcionarios estadounidenses y expertos en defensa dicen que las fuerzas de Al Asad no pueden retirar suficientes objetivos para frustrar la misión militar de Estados Unidos, especialmente desde que se ha afirmado que tendría un alcance limitado. Obama ha pedido una incursión militar limitada en respuesta a un ataque con armas químicas contra civiles atribuido por Estados Unidos a las fuerzas del régimen.

Los objetivos fijos, por ejemplo, no pueden ser protegidos; no importa cuánto tiempo pase. "No se puede mover un edificio ni esconderlo", dijo un funcionario de Estados Unidos, que habló bajo condición de anonimato. Otros objetivos fijos pueden ser aeródromos, aunque no existan instalaciones de almacenamiento de armas químicas en ellos.

El analista de Defensa Anthony Cordesman, del Centro para Estudios Internacionales y Estratégicos, dijo que si tenían éxito, atacar objetivos fijos eliminaría activos clave para Al Asad que "no pueden ser reemplazados fácilmente, como instalaciones de mando y control o importantes sedes centrales". "Son objetivos duraderos", dijo Cordesman.

Las autoridades estadounidenses hablaron abiertamente de la posibilidad de bombardear Siria desde poco después del ataque con armas químicas del 21 de agosto cerca de Damasco. Incluso aunque el Congreso apruebe una acción militar, la votación final probablemente no se realice antes de mediados de esta semana.

Un segundo funcionario, que también habló a condición de no ser identificado, reconoció que el retraso supondría "complejidades" en los esfuerzos de planificación. "Podría cambiar los grupos de objetivos", dijo el funcionario.

Al Asad ha desplazado ya parte de sus equipos y personal militar a zonas civiles y colocará a los soldados cuya lealtad está en duda en puntos militares como escudos humanos contra los ataques occidentales, dijo la oposición siria afincada en Estambul.

La oposición citó movimiento de cohetes, misiles Scud y lanzaderas, además de soldados, a localizaciones como colegios, residencias universitarias y edificios gubernamentales dentro de ciudades. Eso podría complicar la capacidad de Estados Unidos de alcanzar algunos objetivos.

El general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto del Ejército de EE.UU., reconoció públicamente ante el Congreso que Obama ordenó al Ejército elaborar planes para minimizar los daños colaterales -muertes de civiles y daños a infraestructuras civiles-.

La cuestión de si perder el elemento de sorpresa supone una diferencia militarmente se convierte en la manzana de la discordia en el debate sobre el respaldo del Congreso al plan de ataque de Obama.

El senador John McCain, uno de los republicanos que más han abogado por la acción militar en Siria, dijo esta semana que se quedó "asombrado" cuando Obama afirmó que el Ejército le había informado que el ataque seguiría siendo efectivo en un plazo de un mes.

Entre los objetivos estadounidenses están los vinculados a la capacidad militar de Siria para usar las armas químicas, además de misiles y cohetes que puedan llevarlas, dijo Dempsey. Las defensas aéreas que podrían usarse para proteger sitios de armas químicas son objetivos potenciales, agregó.

Pese al objetivo establecido, el Ejército no puede garantizar que sus ataques impidan a aquél usar armas químicas en el futuro.

Agencia Reuters

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