13 de mayo 2011 - 00:00

Luchando por superar una pesada herencia

Juan José López les cambió la mentalidad a los jugadores de River logrando un equipo muy utilitario que sacó muchos puntos.
Juan José López les cambió la mentalidad a los jugadores de River logrando un equipo muy utilitario que sacó muchos puntos.
Juan José López cumplió una ronda al frente de River. Desde aquella recordada victoria en el Monumental por 1 a 0 frente a Boca con gol de Jonathan Maidana, hasta la última derrota de local frente a All Boys por 2 a 0, «el soldado» de Daniel Passarella logró cambiarle la cara al equipo y levantarlo en el momento más difícil de su historia.

Sin embargo, 19 fechas después, no ha logrado sacarse la pesada mochila del promedio, que tiene al equipo al borde de la Promoción.

Desde su llegada como interino al banco de River, J.J. cosechó 36 puntos (el 63% de las unidades disputadas) producto de 10 victorias, 5 empates y 4 derrotas. Basado en un equipo compacto y austero, el excoordinador de la inferiores pudo sacar al «millonario» de la zona de Promoción, pero no fue suficiente como para respirar tranquilo: una derrota en el Superclásico y una victoria de Olimpo frente a Independiente lo obligaría a jugar un virtual desempate con el conjunto de Avellaneda para evitar la ronda mano a mano para mantener la categoría.

Una muestra clara de la propuesta futbolística de López es la tabla de goles a favor y en contra.

Sobre 19 jornadas, su equipo marcó 19 tantos (un promedio de uno por partido) y le convirtieron en 14 oportunidades (va a buscar la pelota al fondo de la red cada 122 minutos).

Si comparamos su campaña en lo que va del Clausura con la de Ángel Cappa en el mismo período de jornadas en el Apertura 2010, también se ve el crecimiento del equipo de Núñez desde su llegada. Bajo la conducción del exentrenador de Gimnasia y Huracán, el equipo sumó 18 puntos (4 victorias, 6 empates y 3 derrotas), mientras que el equipo de J.J. cosechó 22 puntos (6 ganados, 4 empatados y 3 perdidos).

River vuelve a enfrentarse a Boca con las mismas urgencias que tenía una ronda atrás. Si bien la llegada de J.J. López levantó a un equipo que deambulaba por el fondo de la tabla, la pesada herencia de los promedios no le permite a la institución de Núñez despegar de las cercanías del abismo y dejar atrás el peor momento de sus historia.

El partido del domingo, al igual que el de la primera rueda, será clave para saber cómo se encarará el futuro: una victoria lo dejaría muy bien posicionado para enfrentar las últimas 5 fechas, mientras que una derrota desnudaría todas sus falencias y lo dejaría en una situación complicada para la recta final.

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