24 de julio 2018 - 22:59

Macri anunció reforma para despliegue de FF.AA.

• PODRÁN ACTUAR CONTRA OBJETIVOS Y AMENAZAS EXTERNAS QUE INCLUYEN NARCOTRÁFICO Y TERRORISMO
Las nuevas directivas de la política de defensa nacional incluyen la colaboración de los efectivos militares en tareas de seguridad como el apoyo logístico en las zonas de frontera.

Reforma. Mauricio Macri ayer anunció una reforma del Sistema de Defensa Nacional, en Campo de Mayo, donde estuvo acompañado por Oscar Aguad y los jefes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Reforma. Mauricio Macri ayer anunció una reforma del Sistema de Defensa Nacional, en Campo de Mayo, donde estuvo acompañado por Oscar Aguad y los jefes del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas.
"Es importante que puedan colaborar con la seguridad interior, brindando apoyo logístico en la frontera e interviniendo frente a eventos de carácter estratégico". La frase sintetiza el nuevo paradigma de utilización de las fuerzas armadas que ayer anunció Mauricio Macri durante un acto realizado en el Hangar de Aviación del Ejército, en Campo de Mayo. Esta doctrina fijada por decreto a publicarse en el Boletín Oficial modificará la visión que Néstor Kirchner planteó en el Decreto N° 727/2006 por el cual había reglamentado la Ley de Defensa y limitado el rol militar sólo a combatir agresiones perpetradas por fuerzas armadas de otros Estados.

Oscar Aguad, los jefes militares; teniente general Bari del Valle Sosa (Estado Mayor Conjunto), general de brigada Claudio Pasqualini (Ejército), vicealmirante José Villán (Armada) y brigadier general Enrique Amreim (Fuerza Aérea) acompañaron el discurso de Macri que en los hechos implica el empleo del instrumento militar en "forma disuasiva y efectiva ante agresiones de origen externo contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de la República Argentina; la vida y libertad de sus habitantes, o ante cualquier otra forma de agresión externa que sea incompatible con la Carta de las Naciones Unidas".

El enfoque busca aggiornar la misión y función de los uniformados a tono con el cambio en los conflictos, amenazas y agresiones del mundo globalizado en el que la incertidumbre, la disputa por recursos, los desequilibrios y los fenómenos del delito trasnacional terminan afectado la integridad del país y sus habitantes. Acotado a los problemas actuales, la primera misión sería el despliegue de unos 500 efectivos a la frontera norte en tareas de logística y cooperación con la Gendarmería Nacional para contener la penetración del narcotráfico y delitos conexos. Se diría otra fase del Escudo del Norte que inauguró el kirchnerismo para combatir el narcotráfico con el apoyo logístico castrense y que la gestión Cambiemos perfeccionó en la versión Operativo Abierto Combinado de Frontera bajo la conducción de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La participación de las Fuerzas Armadas en esas operaciones quedará amparada ahora en el decreto que firmará Macri.







La oposición, desde la diputada Nilda Garré, exministra y actual titular de la Comisión de Defensa, que puso la impronta restrictiva al empleo de los militares en todo aquello que remita a la seguridad interior y su sucesor, Agustín Rossi, buscarán llevar el debate al Congreso donde el consenso resulta esquivo a Cambiemos. El vicepresidente de la Comisión de Defensa, Carlos Fernández (UCR-Buenos Aires), aclaró que las modificaciones anunciadas por Macri "no tocan las cuestiones centrales" ya que "no se modifican ni la Ley de Defensa, ni la Ley de Seguridad". Fuentes militares consultadas por este diario apuntaron que además del decreto requerirán reglas de empeñamiento claras y precisas para el uso de la fuerza letal. También acotaron la necesidad de contar con equipo adecuado al terreno y adiestramiento en el nuevo ambiente de operación.

La decisión del Presidente llega al cabo de la modificación de la política salarial que borró el mal humor de los militares, quienes habían quedado fuera de la paritaria estatal. A tiempo para cumplir con el plan de enviar a principios de agosto el primer contingente de militares a la frontera norte del país y con el lapso suficiente para consolidar la nueva doctrina antes de la cumbre del G-20 prevista para noviembre. La reunión de mandatarios internacionales involucrará a todas las fuerzas federales de seguridad y también los militares que ahora podrán sumarse al esquema de protección. Macri afirmó que será "fundamental" como parte de las nuevas misiones de las tres armas su participación "en la custodia y protección de los objetivos estratégicos" y mencionó entre ellos el desafío de resguardar el ciberespacio y garantizar los activos e infraestructura informáticas críticas del Sistema de Defensa Nacional. Uno de esos objetivos estratégicos de cara al G-20 es la zona (y el espacio aéreo) donde tendrán lugar las deliberaciones de los presidentes. En 2009, el entonces ministro Rossi creó el Comando Aeroeapacial con asiento en la Ciudad de Buenos Aires (edificio Cóndor) cuya misión es "ejecutar las operaciones de vigilancia y control que el Poder Ejecutivo disponga desplegar". En la actualidad, el comandante responsable de la tarea es el brigadier Juan Janer. La creación de ese comando respondía, entre otras, a una prevención global surgida tras el ataque en los Estados Unidos a las Torres Gemelas y al Pentágono. El episodio mostró cómo con vuelos furtivos se puede poner en jaque al poder central (Gobierno) de un país.



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