12 de junio 2013 - 00:00

Macri-De Narváez: antiguo despecho detona un pacto

José Manuel de la Sota, Mauricio Macri y Francisco de Narváez
José Manuel de la Sota, Mauricio Macri y Francisco de Narváez
"Vengo a proponerte que armen lista y compitamos en las primarias".

-"Eso ya me lo propuso ayer De la Sota. Lo estamos analizando".

Secos, sin el mínimo protocolo, Francisco de Narváez y Mauricio Macri no se hablaron: se gruñeron.

Sin aviso previo, el bonaerense se apareció escoltado por Gustavo Ferrari y un enjambre de periodistas, en Bolívar 1 para una charla mano a mano con el jefe de Gobierno porteño que se agotó en 5 minutos.

La noche previa, en Cucina D'Onore, De Narváez puso a consideración de sus socios, entre ellos Hugo Moyano , el expediente PRO.

-"¡Basta, no esperemos más a nadie!" -bramó el camionero como vocero de los demás comensales que recelan al porteño.

A esa mesa de peronistas anti-K se sentó por primera vez Facundo Moyano junto a La Juan Domingo de Baldomero "Cacho" Alvarez y Osvaldo "Vasco" Goicoechea, los denarvaístas Ferrari y José "Pepe" Scioli y el delasotismo representado por el ministro de Gobierno cordobés Carlos Caserio.

Al final, en la sobremesa trasnochada, se acordó que De Narváez haría un intento más para acercar posiciones con los tres mosqueteros del PRO territorial, Jesús Cariglino (Malvinas), Gustavo Posse (San Isidro) y Jorge Macri (Vicente López), con quienes el diálogo implosionó el viernes pasado cuando se discutía el reparto de lugares y la poseción de la lapicera para cerrar listas.

-"Francisco: no demos más vueltas, somos los que somos y listo", dijo Moyano.

-"Ellos van a seguir dando vueltas porque están esperando a Massa, quieren ganar tiempo" -sostuvo De Narváez y contó que el sábado, Cariglino y el primo Jorge, hicieron una excursión por Tigre en busca de certezas que el alcalde evita dar.

La cena, concentrada en el pacto frustrado con el macrismo, fue la antesala de la irrupción intempestiva de De Narváez en la jefatura de Gobierno donde se topó en un pasillo con el secretario general macrista Marcos Peña, el ministro de Gobierno Emilio Monzó y Macri, Jorge.

Juntos, luego de la sorpresa por esa aparición, fueron al despacho de Macri. Tras los saludos de rigor, el porteño se inquietó cuando le avisaron que el visitante llegó rodeado de periodistas.

"Armó ese show porque quiere aparecer como el acuerdista" dijo, anoche, un macrista que anticipó los movimientos de Macri respecto a la propuesta que le hizo José Manuel de la Sota el lunes y ayer le repitió De Narváez: se rehusará a participar de una primaria.

El sprint de ayer del diputado tiene dos razones enlazadas. Esta noche vence el plazo para la inscripción de las alianzas -De Narváez avisó que tendrá la firma mayor para autorizar listas- mientras que el denarvaísmo advierte que en el PRO muchos especulan con la postulación de Massa como candidato para colarse en las boletas del Frente Renovador que hoy anotará el tigrense, por lo cual demoran un acuerdo.

Aparece, vinculado, otro componente. El lunes, De la Sota intentó que Macri destrabe la negociación con el exárbitro Héctor Baldassi que lanzó su candidatura en Córdoba y a quien el gobernador quiere en su lista porque con el radical Oscar Aguad en ascenso, si Baldassi compite solo podría poner en riesgo la victoria del cordobesismo.

Por eso, ayer De Narváez planteó un acuerdo "nacional" aunque, en rigor, se refirió a tres distritos (los más importantes): Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, aunque en este último distrito el macrismo cerró con el reutemismo sin que queden, por fuera de Miguel Del Sel y el kirchnerismo, peronistas sueltos de donde se pueda nutrir un espacio disidente.

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