22 de noviembre 2016 - 00:00

Macri pide renovar gremios y discutir convenios (sacude acuerdo con CGT)

En la central obrera intentaban anoche digerir el golpe. El jefe de Estado se había comprometido a no tocar esos dos pilares de su poderío.

Mauricio Macri sacudió ayer su alianza con el sindicalismo tradicional al reclamar "una renovación" dirigencial y una rediscusión de los convenios colectivos de trabajo, una institución que permanece en muchos casos inalterable desde hace cuatro décadas y constituye uno de los pilares de la fortaleza de esas organizaciones. Desde la CGT intentaban anoche digerir el golpe, sobre todo por lo imprevisto, durante una reunión que sus líderes mantuvieron con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. En ese encuentro, preparatorio de la mesa de diálogo que volverá a reunirse mañana en la Casa Rosada, le reprocharon al funcionario por las palabras de Macri y en algunos casos advirtieron que de avanzar esas iniciativas se pondrá en riesgo el vínculo.

"Necesitamos que los gremios se renueven", aseguró el jefe de Estado, quien recordó que muchos líderes sindicales "han conducido los gremios en los últimos 20 o 30 años". A esos dirigentes Macri les dijo que "tienen que plantearse una renovación interna". Lo dijo durante un acto que compartió con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich.

Los dichos del mandatario causaron sorpresa y malestar. Varios de ellos recordaron que durante la campaña, Macri en persona y a través de sus principales colaboradores -entre ellos el propio Triaca- les hicieron saber que no intervendrían en los ejes del poderío sindical: el modelo de representación monopólica; la negociación colectiva de las paritarias y el sistema de obras sociales. Al pedir una renovación y la discusión de los convenios alteró los dos primeros de esos compromisos y sembró dudas en los distintos sectores de la CGT.

"Se necesita sentarse a una mesa y discutir todos los convenios laborales de vuelta", apuntó el jefe de Estado sobre los esquemas que rigen los vínculos de trabajo en cada actividad, en su mayoría firmados en la década del 70 durante el último Gobierno de Juan Perón. Sobre ese punto, Macri agregó: "Estamos en el siglo XXI y no podemos seguir aplicando convenios del siglo XX". Incluso alegó que sostener esos convenios colectivos sólo consigue "debilitar los puestos de trabajo" existentes en lugar de protegerlos.

El Gobierno convocó para mañana a la segunda reunión de la Mesa de Diálogo por la Producción y el Trabajo con el propósito, confirmado por los funcionarios, de avanzar por primera vez sobre cuestiones ligadas a la productividad y la competitividad, términos que agradan a Macri y a los empresarios pero que causan escozor en el gremialismo por relacionarlo con la flexibilización laboral. De hecho, ayer hubo una reunión del Grupo de los 6 con funcionarios en la Casa Rosada (ver página 3) en la que se planteó la necesidad de una adecuación de los convenios colectivos vigentes.

Los propios funcionarios del Ministerio de Trabajo se declararon sorprendidos por las declaraciones de Macri. Saben que para el Gobierno la alianza con la CGT constituye un pilar de la gobernabilidad y, en reserva, descreen que el mandatario tenga entre sus planes ponerla bajo cuestionamiento.

Por caso, a contramano de sus declaraciones el Presidente se recostó desde el inicio de su gestión en un vínculo directo establecido con dos de los dirigentes gremiales más característicos por su permanencia a lo largo de los gobiernos, como Hugo Moyano y Luis Barrionuevo, incluso por encima de la estructura formal de la CGT, liderada por un triunvirato.

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