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Macri y Lifschitz acordaron el envío de gendarmes en 15 días
El gobernador de Santa Fe y el Presidente además dialogaron a solas unos minutos y cerraron una fuerte disputa política.
Luz verde. Mauricio Macri y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, cerraron disputa y acordaron el arribo de gendarmes al distrito.
Después de casi dos meses de disputa política y miles de ciudadanos que pidieron, en las marchas "Rosario Sangra" y "Santa Fe Sangra", el regreso de efectivos federales, maduró un entendimiento que terminaron de pulir el Presidente y el gobernador junto a la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
La mecánica del convenio quedó semanas atrás en manos de Bullrich. No obstante, la intención de la cartera que comanda de tomar el control de todo el operativo, más las graves acusaciones respecto de cómo maneja el Gobierno santafesino a la Policía local, llevó al socialismo a pedir la intervención de Frigerio, que descomprimió tensiones y sentó ayer a Lifschitz junto a Macri.
De hecho, Presidente y gobernador dialogaron unos minutos a solas para enfriar, al menos por unos meses, el choque inevitable que habrá el año próximo por las elecciones locales y nacionales. El tercero en discordia es el radicalismo, que apoya a Cambiemos pero que comanda el poder provincial con el socialismo desde 2007.
Para el combate contra el narcotráfico y la inseguridad, Nación y provincia firmaron un acuerdo de 12 puntos, con el que se crean dos comités ("Planificación y Definición de Estrategias", y "Operativo en Territorio"), que se reunirán periódicamente.
El primer cónclave será el viernes próximo, en Rosario, donde se espera que Bullrich (anoche se juntaba con fuerzas federales) anuncie la cantidad de gendarmes que llegarán al distrito.
Además, Ministerio de Seguridad nacional y Gobierno provincial deberán realizar cada tres meses una "evaluación pormenorizada de la situación". Para ello, compartirán información "relativa a todas las fuerzas intervinientes".
La séptima cláusula habla del plan de operaciones que involucre a todo el territorio provincial "en un paso no mayor a dos semanas", que priorizará "control de accesos viales, puertos fluviales, intervención conjunta en zonas con mayor nivel de violencia y persecución a organizaciones delictivas".
En tanto, el financiamiento será compartido: provincia "en lo que se refiera a la acción y operatividad de las fuerzas de seguridad" de Santa Fe, y Nación, que hará lo mismo con sus efectivos, además de "garantizar los recursos" necesarios para mejorar cumplimiento y efectividad en los objetivos.
"Las presencias anteriores eran descoordinadas. Buena parte de los recursos se terminaban desperdiciando o superponiendo esfuerzos", destacó ayer el mandatario socialista, que marcó la diferencia entre el flamante convenio y la diferencia con el kirchnerismo, que envió y sacó agentes influenciado por cuestiones electorales. Por su parte, Bullrich dijo que la respuesta de ayer "no tiene un color político, sino que forma parte de una política de Estado".
Tal como anunció ayer y durante los últimos días Ámbito Nacional, Santa Fe llevó otros dos temas al convite de Nación: la negociación por la liquidación de los fondos que debe la Casa Rosada por el descuento -ilegal, según el fallo de la Corte Suprema de noviembre pasado- del 15% de la coparticipación con el que financiaba la ANSES, y del 1,9% que también le retenía la AFIP. La provincia mostró una cuenta por más de $50.000 millones.
También, el aval para colocar un bono por hasta u$s500 millones. "Hablamos de eso pero de cuestiones generales. Casi todo el tiempo se lo llevó el convenio de seguridad", dijeron desde Santa Fe.


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