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Macron y Le Pen pasaron al balotaje: el liberal es ahora amplio favorito
• FRANCIA, CERCA DE ELUDIR EL FANTASMA DEL AISLAMIENTO.
• LOS SECTORES TRADICIONALES, BARRIDOS.
El conservador François Fillon y el socialista Benoît Hamon ya le brindaron su respaldo. La candidata del Frente Nacional quedó segunda y llamó a votar el 7 de mayo contra “la globalización salvaje”.
Festejo. Emmanuel Macron, anoche, a la hora de celebrar un triunfo parcial pero que lo acerca notablemente a la presidencia de Francia.
"No hay forma de que gane Le Pen. Como mucho, puede llegar a tener un 40% de los votos en el balotaje, y eso ya sería un terremoto. El 58% de los franceses cree que el Frente Nacional pone en peligro a la democracia. Ese partido está más fuerte que nunca, pero sigue estando solo, sin ningún posible compañero de coalición", explicó a este diario Jean-Yves Camus, periodista y politólogo experto en extrema derecha.
Si todo marcha como se prevé y el triunfo de Macron se concreta, la pregunta ahora es cuál será la mayoría parlamentaria de la que dispondrá el próximo mandatario, una respuesta para la que habrá que esperar hasta las legislativas del 11 y el 18 de junio.
"Después de la elección presidencial, tendremos las legislativas. Sin duda mostrarán un debilitamiento de los partidos tradicionales, principalmente de los socialistas y los conservadores. El FN probablemente obtendrá muchos nuevos diputados y el partido de Macron traerá muchas caras nuevas en los bancos de la Asamblea Nacional", explicó Marc-Olivier Padis, director ejecutivo del "think tank" Terra Nova, basado en París, a este diario.
"Los partidos tradicionales no pudieron abrir su organización a nuevos miembros y nuevas ideas. No fueron capaces de manejar rivalidades personales y divisiones ideológicas, especialmente en temas europeos. La mayoría de los miembros elegidos de estos partidos estaban más interesados su situación local, como los alcaldes o presidente de una región, por ejemplo, que por el destino de su partido. Tampoco notaron ni tomaron en serio el sentimiento antiestablishment que está creciendo en Francia, así como en toda Europa. Esta ola de populismo es resultado de la crisis financiera de 2008 y sus consecuencias desastrosas sobre el empleo y los salarios", reforzó Pados.
Comenzaron ahora dos semanas de campaña intensa, en la que los dos modelos opuestos se sacarán chispas, una batalla que tal vez encuentre su mejor antecedente en lo que fue la previa del "brexit", el referendo que derivó en la salida de Reino Unido del bloque. Será una guerra de antónimos: proteccionismo contra libre comercio, cierre de fronteras contra apertura, Europa contra aislamiento. Solo que en el caso de Francia no parece haber lugar para sorpresas.
(*) Enviada especial.


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