En un spot transmitido en la televisión estatal desde hace unos días, tres carpinteros discuten el precio final de una mecedora producida en su creciente negocio.
"Con todo y todo, cada mecedora está saliendo en 2.500 bolívares. Calculo (venderla) en 100 bolívares", dice uno, lo que provoca una airada reacción de sus compañeros. Enseguida, la voz de un locutor advierte: "En Venezuela pasa algo similar con los precios de la nafta, vale 35 veces menos de lo que cuesta producirla".
En diciembre de 2013, el Gobierno venezolano anunció "debates" con sectores de la población para una eventual alza del precio de la nafta, congelada desde 1998.
En Venezuela ése es un tema casi tabú, sobre todo luego de que en 1989 un aumento fuera uno de los detonantes del "caracazo", un sangriento estallido social.
El presidente Nicolás Maduro, agobiado por la crisis económica y la caída de los precios del petróleo, abordó en reiteradas ocasiones este tema, al que se refiere como "sincerar" el costo del combustible, pero no dio fechas precisas. La semana pasada, ante la Asamblea Nacional, dijo que "no puede haber decisiones irresponsables o apresuradas", aunque planteó el inicio de un debate nacional al respecto, el que, se ve ahora, se acelera por decisión oficial.
Ese spot televisivo y los mensajes en la prensa que destacan que "con el precio de la nafta tendremos más recursos para más vivienda, más salud, más educación y más patria", parecen ser los primeros pasos hacia una eventual alza.
El litro de nafta en Venezuela, con las mayores reservas petroleras mundiales, no alcanza los 10 centavos de bolívar. En dólares, calculado a tasa oficial de 6,30, sería de un centavo y medio, la más barata del mundo.
Venezuela, que obtiene del petróleo el 96% de sus recursos, atraviesa una complicada situación económica con una inflación superior al 64% anual y que se ha agudizado con desplome de los precios del crudo en 2014. Según el FMI, el Producto venezolano se contraerá un 7% este año.
| Agencia AFP y Ámbito Financiero |


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