Las fuerzas de seguridad arrojaron gases lacrimógenos a diputados y manifestantes.
Caracas - La Policía Nacional Bolivariana (PNB) dispersó ayer con gases lacrimógenos y agua una masiva marcha opositora en Caracas, que reunió a unas 10.000 personas que pretendían llegar hasta la Defensoría del Pueblo para pedir su respaldo al proceso iniciado por la Asamblea Nacional (AN) contra siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
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La PNB usó bombas lacrimógenas y agua en la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria vial de la capital, para intentar contener esta manifestación que provenía desde el este de la ciudad y en la que participaban miles de opositores.
El canal en línea Vivo Play también mostró imágenes con decenas de manifestantes enfrentándose a los efectivos de la fuerza pública, usando piedras y regresando las bombas lacrimógenas. Al mismo tiempo, otro grupo de manifestantes retrocedió y se dispersó.
"Sacamos a dos personas con heridas en la cabeza, uno con un brazo fracturado y una periodista asfixiada", denunció el diputado Miguel Pizarro, quien manifestó junto a varios colegas. Un guardia también fue herido con una roca grande en la cabeza.
Además hubo varios detenidos.
El dos veces candidato a la presidencia, el gobernador de Miranda, Henrique Capriles, aseguró a través de la red social Periscope que, ante el impedimento de los cuerpos de seguridad, se desvió hacia la principal avenida de Caracas, Del Libertador, junto a otro grupo de personas con el fin de llegar a la Defensoría.
"Nunca vemos un policía que le den una orden para que luchen contra la inseguridad. El defensor del pueblo tiene que dejar de ser el defensor del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, partido gobernante) y tiene que defender la Constitución, tiene que defender al pueblo venezolano", agregó.
La AN, por su parte, señaló en su cuenta de Twitter que la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y la PNB "reprimen" a los diputados opositores y a la "sociedad civil".
En paralelo, miles de simpatizantes del Gobierno de Nicolás Maduro se movilizaron, también en Caracas y sin contratiempos, en rechazo a lo que consideran un "golpe parlamentario" por parte de la Cámara.
El primer vicepresidente del PSUV y diputado, Diosdado Cabello, aseguró que "ni con sangre" la oposición logrará un cambio en el país, en respuesta a las marchas que ellos emprendieron en rechazo a lo denominado como autogolpe de Estado.
"(Los opositores) llaman a los demás a que derramen su sangre para ellos hacer una patinata (patinar) en la sangre de los venezolanos. Nosotros les pedimos mucha conciencia, mucha tranquilidad al pueblo", dijo.