El cristinismo en el Senado realizó ayer una alicaída conferencia para rechazar el más que demorado fallo de la Corte Suprema sobre la butaca de la segunda minoría en el Consejo de la Magistratura, que pasará por unos días del ultra K Martín Doñate (Río Negro) al macrista Luis Juez (Córdoba).
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Magistratura: el cristinismo no reconoce a la Corte y repetirá propuesta de consejero “extra”
El oficialismo hará valer su división de bloque -y pícaro paso a interbloque- de meses atrás para tener las dos bancas por la mayoría y otra por la segunda minoría, lugar que en realidad le corresponde a Luis Juez (PRO).
Como era de esperar, el oficialismo tomará el camino habitual: ir hacia delante, sin importar las consecuencias, y dejó claro que hará valer su división de bloque de meses atrás -y pícaro paso a interbloque- para sostener sus dos bancas como mayoría y la de la segunda minoría del rionegrino, en detrimento del cordobés.
“Hoy, la primera minoría es el Frente Nacional y Popular, la segunda minoría es la Unión Cívica Radical y la tercera minoría es Unidad Ciudadana; por lo tanto, vamos a seguir los pasos reglamentarios y vamos a proponer a los senadores y senadoras que vayan a representarnos”, advirtió la cristinista y vicejefa del interbloque del Frente de Todos, Anabel Fernández Sagasti (Mendoza).
En medio de la rehabilitación médica prolongada del formoseño José Mayans -enojos por filtración de información-, el oficialismo no dejó la gestión legislativa en manos de Fernández Sagasti y armó un comando compartido con la ultra K bonaerense Juliana di Tullio, que generó algunos ruidos en usinas cristinistas.
Según Fernández Sagasti, “acá está en juego la representación, la democracia y la república”. Y agregó: “Hay un Poder, el Judicial, que está actuando de una manera tirana, porque se está extralimitando en los poderes que le da la propia Constitución, inmiscuyéndose en decisiones políticas de los señores senadores y senadoras”.
Por su parte, di Tullio señaló que, con el fallo, “la Corte entró por la ventana de este Palacio Legislativo y se llevó nuestras atribuciones, nuestras facultades, nuestros derechos y nuestras obligaciones”. En esa línea, detalló: “El artículo 66 de la Constitución Nacional le da rango constitucional reglamento de la Cámara”.
Además, la senadora dijo: “No nos dejan al interbloque -del Frente de Todos- decidir ser un interbloque con bloques diferentes, por las razones que nosotros consideremos apropiadas y sobre facultades propias de este Poder Legislativo”.
El gran problema de la Cámara alta estallará cuando Cristina de Kirchner, en su calidad de titular del Senado, envíe las nuevas designaciones de representantes en el Consejo por la mayoría, y primera y segunda minorías. Seguido a ello, estará la reacción de la oposición y la lentitud -o no- de la Justicia para dirimir el eventual conflicto.
Poca actividad
El Senado espera sancionar el Presupuesto 2023 el miércoles próximo. En general, el pleno sesiona los jueves -Cristina de Kirchner evitó muchas veces los miércoles, más allá de esquivarle seguido al recinto-, pero la vicepresidenta hablará ese día en un megaacto militante en un estadio de La Plata.
Ayer, Cristina de Kirchner recibió al expresidente español Felipe González, promotor y ejecutor de los famosos consensos políticos conocidos como “Pactos de la Moncloa”. Su equipo de comunicación distribuyó una imagen de ambos dirigentes a solas y separados por el largo de una de las mesas del despacho de Presidencia en la Cámara alta.


