11 de marzo 2014 - 00:00

Magistratura: nuevas internas por régimen para cubrir vacantes

Julio Alak
Julio Alak
El mecanismo para nombrar jueces en el Consejo de la Magistratura ya se perfila como el próximo punto de tensión entre los magistrados y el Gobierno. Es una puja producto de la reforma judicial: hay una parte del reglamento para el armado de ternas que quedó anulado por la Corte Suprema de Justicia y otra que todavía se mantiene vigente. Este híbrido debe ser resuelto en el Consejo antes de comenzar el trámite de decenas de concursos para cubrir vacantes. En 2013 el Poder Ejecutivo rechazó dos ternas por considerarlas irregulares. Una discusión de índole técnico pero que encierra múltiples peleas subterráneas entre los consejeros del oficialismo.

El mecanismo vigente prevé un sistema que le otorga mayor discrecionalidad al Ejecutivo para nombrar jueces. Un aspirante a un juzgado que obtuvo una baja calificación en el examen tiene las mismas chances que quien se destacó con notas altas. Este modelo cuenta con el guiño del académico Manuel Urriza y de la senadora Ada Iturrez de Capellini mientras que no termina de convencer al diputado Eduardo de Pedro, actualmente a cargo de la Comisión de Selección.

De Pedro llegó al Consejo con la táctica de acercar posiciones con la oposición y los jueces y comenzar a resolver los concursos que no sean conflictivos. La resolución de esta discusión reglamentaria será clave para avanzar en un objetivo que también es clave para el nuevo presidente del cuerpo colegiado, el juez Alejandro Sánchez Freytes, quien tiene la necesidad de lograr resultados inmediatos para un poder del Estado que presenta varios frentes críticos.

Los requerimientos al Consejo están apareciendo con mayor grado de urgencia en todos los ámbitos del Poder Judicial. El ejemplo más reciente fue ayer por la mañana cuando Julio Alak visitó la comisión a cargo del control de cárceles de la Casación Penal. Fue acompañado de Franco Piccardi, funcionario del Ministerio de Justicia y con presencia ascendente en el Consejo. Los camaristas les reclamaron que activen la designación de tres jueces federales de ejecución penal. Piccardi recogió el guante y además pidió que lo incorporen a las reuniones de dicha comisión.

Algo similar sucedió la semana pasada cuando los jueces de tribunales orales federales recibieron el plan operativo que el titular de la Casación Mariano Borinsky diseñó para este año. Primero lo felicitaron y luego le recordaron que para cumplir varias de las metas propuestas es necesario que se cubran las vacantes en dos tribunales mediante concursos que deben activarse en el Consejo.

Estas disputas van acompañadas de una serie de movimientos internos que animan las principales tertulias en la Magistratura.

Este jueves jurará como administrador general del Poder Judicial Germán Krieguer, hombre de buena relación con Ricardo Lorenzetti. Hace dos semanas el oficialismo imaginó la posibilidad de designar una especie de veedor para controlar a Krieguer pero es una idea que ya prácticamente ha naufragado.

En este sentido tuvo más éxito el jefe del gremio de jueces Luis María Cabral, quien impulsó la designación de Fátima Nicastro, secretaria de un tribunal oral en el fuero criminal ordinario, en la secretaría de la presidencia, muy cerca de Sánchez Freytes. Ese cargo era pretendido por Mariano Pérez Roller, quien contaba con el apoyo de Gustavo Recondo.

Por otra parte, el secretario de la Comisión de Selección, José Elorza, ya ha deslizado la posibilidad de pedir una licencia ante la nula sintonía con Adriana Gigena, secretaria ad hoc nombrada en dicha comisión por el kirchnerismo juvenil.

Dejá tu comentario