Barcelona - La investidura del presidente regional catalán en funciones, Artur Mas, quedó ayer en el aire después de que una asamblea del partido anticapitalista e independentista CUP, que debía decidir si apoyarlo o no, terminó en empate. Su coalición Juntos por el Sí (izquierda y derecha) obtuvo 62 diputados en las elecciones regionales del pasado 27 de septiembre y necesitaba el apoyo de la izquierda anticapitalista de la CUP (10 escaños) para investirlo como presidente, rechazado por los anticapitalistas por su liberalismo. El 2 de enero darán su respuesta final.
Agencia AFP
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario