7 de julio 2010 - 00:00

Matan a otro periodista en México (6 en el año)

Una foto del cronista Hugo Olivera lo exhibe trabajando en la agencia Quadratín, de Michoacán.
Una foto del cronista Hugo Olivera lo exhibe trabajando en la agencia Quadratín, de Michoacán.
México DF - La violencia a manos de narcos o fuerzas de seguridad no da tregua en México. El periodista Hugo Olivera, colaborador de la agencia de noticias Quadratín y editor del Día de Michoacán, fue asesinado ayer por desconocidos que le dispararon cuando se encontraba en su camioneta cerca de la ciudad de Apatzingan, en el estado central de Michoacán.

Fuentes familiares y de la agencia Quadratín, en la que colaboraba, confirmaron la muerte del periodista, de 27 años, cuyo cadáver fue encontrado a las 3 entre los municipios de Tepalcatepec y el Aguililla, en Michoacán. Ese estado es uno de los más violentos del país y en él operan varios carteles, entre ellos La Familia Michoacana.

El cadáver del reportero, hijo del fundador del Día de Michoacán, David Olivera, fue encontrado por un grupo de campesinos dentro de su camioneta tipo pick-up con por lo menos tres tiros.

Fuentes de la familia aseguraron que Olivera, casado y padre de dos hijos, nunca había recibido amenazas, aunque el año pasado presentó una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos tras haber sido golpeado por agentes policiales. El entorno del periodista denunció además que, tras el hallazgo del cadáver, un grupo de desconocidos asaltó sus oficinas de donde sustrajeron los discos duros de las computadoras.

En ese marco, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México afirmó ayer en un comunicado que el asesinato de Olivera «confirma que la libertad de expresión en México pasa por una de las etapas más críticas de los años recientes». El organismo agregó que, según sus registros, con este crimen se eleva a seis el número de periodistas muertos este año, mientras que entre 2000 y 2010 suman 63.

La CNDH abrió el expediente de queja correspondiente y anunció que recabará «evidencias, testimonios y escritos periodísticos», además de solicitar información a las autoridades federales, estatales y municipales, así como a compañeros de trabajo y directivos del diario donde trabajaba.

El organismo destacó la urgencia de acabar con la impunidad y garantizar la protección del ejercicio periodístico, con eficacia de las autoridades y para que «se sancione a quienes actúen con dolo o negligencia».

A su vez la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex) se sumó a la exigencia para que la Fiscalía federal realice una «investigación pronta y expedita» sobre este crimen. Según Reporteros Sin Fronteras, México es el país de América Latina más peligroso para ejercer el periodismo.

Agencias EFE y AFP

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