Las fuerzas del régimen de Bashar al Asad lanzaron ayer una ofensiva contra los rebeldes sirios para rodear los barrios opositores de Alepo, mientras la ONU debatía un plan para detener los combates en esa ciudad, excapital económica del país. Unos cien combatientes de ambos campos, así como civiles, murieron, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que agregó que el Ejército sirio, apoyado por combatientes iraníes y afganos, además del movimiento chiita libanés Hizbulá, capturó las localidades de Bashkoy y Riyan, unos 10 km al norte de la asediada ciudad, dividida en dos desde julio.
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