18 de agosto 2014 - 00:00

Maza y Luciani: dos excelentes músicos en bienvenida unión

El bolero es la base del show de Maza-Luciani (muy bien acompañados por Agustín Roy y Yeye López), y hay piezas de otros géneros, pero por su relación con el jazz, lo instrumental adquiere mucha importancia, y las voces son un instrumento más.
El bolero es la base del show de Maza-Luciani (muy bien acompañados por Agustín Roy y Yeye López), y hay piezas de otros géneros, pero por su relación con el jazz, lo instrumental adquiere mucha importancia, y las voces son un instrumento más.
"Boleros y otras músicas". Daniel Maza (voz, bajo) y Franco Luciani (armónica, voz). Con A. Roy (piano) y Y. López (percusión). (Clásica y Moderna, todos los jueves).

Si algo caracteriza a Daniel Maza y Franco Luciani es su espíritu curioso y necesitado de cambios constantes. Maza nació en Montevideo y hace rato que vive en Argentina, donde armó un merecido espacio en el mundo de la música popular. Luciani nació en Rosario pero también decidió radicarse hace algunos años en Buenos Aires. Maza es bajista y Luciani, armoniquista, pero ambos también cantan. Más allá de esto, los dos tienen otros proyectos por allí. Pero decidieron juntarse para armar un show compartido, que seguramente terminará en un disco, y la idea no podría tener mejores resultados.

"El espectáculo se llama 'Boleros y otras músicas', un nombre que le puso la gente de la producción. Nosotros queríamos llamarlo 'Francamente una masa', pero no nos dejaron", bromea el bajista a poco de comenzado el concierto. Los dos títulos definen bien el show. El bolero es el eje de todo, con piezas clásicas como "La gloria eres tú, "Ansiedad", "Llévatela", "Al diablo la noche" o "La historia de un amor". Y con dos tangos abolerados: "Sombras nada más" y "Toda mi vida". Luciani, en un par de casos y con mucha eficiencia, y Maza, más acostumbrado a estos asuntos, le ponen las palabras. Pero como no pueden ni quieren- ocultar su relación con el jazz, lo instrumental adquiere mucha importancia, y las voces, como si fueran "crooners", se transforman en un instrumento más.

El repertorio suma piezas de otros géneros, cantadas o instrumentales: los tangos "Como dos extraños" (bellísimo en el arranque sólo a dúo) y "Pastora", el candombe "El baile de los morenos", un "standard" de Dizzy Gillespie, una canción de Chabuca Granda, una pasada entre el homenaje y el chiste por el grupo Los Wawancó, y una chacarera de Luciani con letra de Alejandro Szwarcman, "La sensiblera", que hacen sin su texto. La propuesta tiene la virtud de ser profunda sin ser solemne y de tener sustancia sin ser complicada. Si hay aquí algo es diversión para el público. Y a sus respectivos virtuosismos instrumentales hay que sumar el buen trabajo de sus dos compañeros, el pianista misionero Agustín "Chungo" Roy y el percusionista uruguayo Yeye López.

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