14 de julio 2014 - 00:00

Mejora crédito a empresas

 El crédito a empresas reflejó un auspicioso repunte durante el mes de junio por el apuro de los bancos en cumplir con la normativa del Banco Central que les exige destinar una parte de sus depósitos a financiar con tasa fija al sector productivo. Según el informe monetario del Banco Central, los préstamos a compañías mostraron el primer crecimiento tras cuatro meses consecutivos en baja: los adelantos en cuenta corriente, que las empresas utilizan para capital de trabajo, subieron un 2,1% (1.340 millones), y los documentos, destinados en parte a proyectos de inversión, avanzaron un 0,9% ($ 970 millones).

"El aumento (del crédito a empresas) estuvo explicado fundamentalmente por los documentos a sola firma, que recibieron el impulso de las mayores colocaciones en el marco del cierre de la cuarta etapa de la Línea de Créditos para la Inversión Productiva (LCIP)", comentó el comunicado del organismo.

En las cifras oficiales se refleja que, a lo largo de junio, el stock de los documentos a sola firma se incrementó un 3,1%, en unos 2.200 millones, y que, en términos interanuales, el crecimiento fue cercano al 24%.

El Central no informa todavía el nivel de cumplimiento que habrían mostrado las entidades frente a la exigencia del primer semestre de 2014. En el informe explica que, hasta abril pasado, "de acuerdo con información preliminar, se habían acordado préstamos por el 45% del cupo establecido para el segundo semestre de 2014 ($22.770 millones), correspondiendo más del 60% de lo acordado a financiamiento otorgado a MiPyMEs".

El cumplimiento de la normativa se había complicado sensiblemente en los últimos meses para algunos bancos porque la caída de la actividad trabó los proyectos de inversión de las empresas medianas y pequeñas. Los desembolsos empezaron a mostrar durante 2014 un claro signo de desaceleración. Frente a esto, el Banco Central debió realizar "flexibilizaciones" en las exigencias de la línea, al incluir como nuevos destinos, entre marzo y junio, los descuentos de cheques y la prefinanciación de exportaciones. La concesión representó un "waiver" encubierto para aquellas entidades que de otra manera veían lejos la posibilidad de cumplir con el plazo. Las dificultades para afrontar los desembolsos afectaron principalmente a bancos de nicho, que estuvieron históricamente menos enfocados al sector productivo: privados medianos y provinciales

Dejá tu comentario