• UN CONFLICTO EN DICIEMBRE POR EL FINANCIAMIENTO A LA NACIÓN Y PROVINCIAS DEFINIÓ SU SALIDA
Carlos Melconian
Carlos Melconian sabía que su gestión al frente del Banco Nación había finalizado en la última semana de diciembre, al mismo tiempo que Alfonso Prat Gay era obligado a abandonar el Palacio de Hacienda. Al ser contactado en noviembre de 2015 para ocupar el puesto de presidente del principal banco del sistema financiero argentino, Melconian asumió que debía aceptar el ofrecimiento, hacer una tarea que alejara de él una visión ortodoxa extrema en la conducción de la entidad y prepararse para una futura convocatoria para mudarse al otro lado de la Plaza de Mayo; ante una eventual renuncia de Prat Gay. Cuando se supo que este último era renunciado pero que su reemplazo era Nicolás Dujovne, y que los argumentos para que un "outsider" ingrese en el Gobierno era la necesidad de "cohesionar la gestión económica" bajo los lineamientos de la Jefatura de Gabinete; Melconian sabía que su gestión estaba llegando a su fin. Las sospechas eran dobles. Por un lado Melconian formaba parte de los economistas integrantes del Ejecutivo que no reportaban al jefe de Gabinete Marcos Peña y a sus vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui; los vencedores de la salida de Prat Gay y la llegada de Dujovne. Además sabía que con los movimientos ejecutados por el macrismo, las posibilidades de acceder al Palacio de Hacienda se alejaban.
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Finalmente su teléfono sonó la semana pasada. Del otro lado habló Mario Quintana quien le transmitió la decisión oficial. Hubo luego un diálogo directo con Mauricio Macri; donde, sin eufemismos, se le reconoció que la presión de la Jefatura de Gabinete por cohesionar la conducción de la economía argentina y la confirmación sobre los nuevos equilibrios de poder el Gobierno, hacían necesario su paso al costado. "Sin reproches sobre la conducción del Nación", le dijo el jefe de Estado. En esas conversaciones se le pedía a Melconian paciencia para comunicar la decisión oficial, hasta que se pueda confirmar a su reemplazante. Javier González Fraga le dio el sí a Quintana el domingo pasado, y el anuncio se confirmó ayer. Estos eran originalmente los tiempos que se pensaban desde la conducción máxima del macrismo cuando ya se había decidido la renuncia de Prat Gay. Se quería dejar pasar las fiestas de fin de año sin sobresaltos (especialmente financieros) y esperar tiempos políticos y económicos más tranquilos para la sociedad en general y los mercados en particular. Prat Gay debió irse luego del conflicto con Ganancias de diciembre pasado. La definición sobre Melconián también se tomó a fin del 2017, cuando a la Jefatura de Gabinete llegaron quejas desde Hacienda y varias provincias sobre cuestionamientos en el financiamiento desde el Nación para cerrar el ejercicio pasado. Finalmente, a regañadientes, la conducción del banco aceptó girar algo más de $60.000 millones; pero dejando en claro la protesta. En la Casa de Gobierno se lo interpretó como un cuestionamiento a la autoridad de Peña.
Se sabía que antes de este conflicto, Melconian hacía, no públicamente, comentarios críticos sobre la marcha de la economía argentina, en especial a comienzos del segundo semestre del año pasado. Y que, como Prat Gay, se manejaba en el Nación con criterios propios y lanzamientos de medidas de fomento y crédito bajo sus propios proyectos. Melconian se enorgullecía de mostrar números récord de otorgamientos de créditos hipotecarios, con mecanismos propios y sin adherir al sistema Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) ideado por el Banco Central de Federico Sturzenegger, y al que el Nación de Melconian nunca avaló. Para el ahora expresidente del banco más importante del sistema financiero argentino, no convenía adherir al sistema de evolución de los créditos a partir de la evolución de la inflación; y que era preferible subsidiar las tasas de interés directas y fomentar al sector de la construcción. Macri y Melconian volvieron a reunirse ayer en Olivos. Se cuenta que fue una reunión amistosa, sin reproches; pero de rechazo por parte del economista de varios ofrecimientos, la mayoría diplomáticos, que el jefe de Estado le hizo Melconian. Tampoco aceptó pensar en algún cargo electivo, "al menos por ahora". Se sabe que ahora se tomará unos días de vacaciones y luego volverá a la consultora que comandó por años con Rodolfo Santángelo; y que se comprometió a no hacer daño al Gobierno en sus futuras declaraciones públicas. Ayer recibió el saludo del titular de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, quien dijo que Melconian "sorprendió para bien por su forma de conducirse y manejar el banco".
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