17 de abril 2015 - 00:00

Mendoza: FpV vota dupla para enfrentar avance UCR-PRO

Mendoza: FpV vota dupla para enfrentar avance UCR-PRO
 Mendoza - Con un radicalismo aliado al PRO que se afianza en la carrera electoral en el distrito y aparece como favorito, el Frente para la Victoria tendrá el domingo próximo, en las PASO mendocinas, el primer duelo PJ-ultrakirchnerismo, en el que se definirá el candidato a gobernador del espacio para los comicios generales del 21 de junio.

La interna entre el PJ tradicional y el kirchnerismo impidió el consenso en la fórmula y dejó fuera del Gobierno nacional al exoperador todoterreno Juan Carlos "Chueco" Mazzón, ahora refugiado en el sciolismo. Así, el justicialismo presentó el binomio conformado por el senador nacional Adolfo Bermejo y el ministro de Transporte, Diego Martínez Palau, favoritos para esa compulsa peronista del domingo.

El sector ultra-K impulsa por su parte al diputado nacional Guillermo Carmona, quien no dudó en criticar al propio mandatario, Francisco "Paco" Pérez, quien apoya a Bermejo.

Otro incentivo que llevó al distanciamiento entre ambas fórmulas se dio de la mano de las carreras de los presidenciables del FpV, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli; y el ministro del Interior y de Transporte, Florencio Randazzo.

El sinónimo de Scioli en Mendoza es el actual vicegobernador, Carlos Ciurca. También Pérez, quien entró en crisis con la Casa Rosada al privilegiar su historia en el PJ frente al camporismo (que aún no ganó una elección en la provincia). Por su parte, Randazzo pisó ayer Mendoza para dar un último impulso a Carmona.

La tercera lista está conformada por el exministro de Salud Matías Roby. Íntimo amigo de Pérez, y fogoneado en un principio por el Gobierno, fue echado de la administración central al no querer bajar su postulación.

El muy probable último lugar en esta interna que obtendrá Roby no será anecdótico. Si no, sólo basta revisar los movimientos de los legisladores locales que le responden, que hicieron caer en el Senado local, días atrás, un pliego para ocupar la Suprema Corte de Justicia de Mendoza.

Los votos que consigan entre las tres fórmulas deberán ser amalgamados rápidamente para no dejar ningún herido e intentar descontarle terreno, con dos meses para las elecciones generales, al binomio radical conformado por el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo, y la filosa senadora nacional Laura Montero.

Una victoria pondrá al radicalismo a medio paso de recuperar el distrito. El último Gobierno UCR fue el de Julio Cobos, luego vicepresidente de la Nación de Cristina de Kirchner.

Ahora, el centenario partido activó un acuerdo -luego se trasladó al plano nacional- con el presidenciable del PRO, Mauricio Macri, quien estuvo anteanoche y desplegó una cena junto con Cornejo y con otro aspirante a Balcarce 50, el senador nacional radical Ernesto Sanz.

Macri buscará dejar atrás el mal trago que tuvo el último fin de semana en Salta, donde el diputado nacional Guillermo Durand Cornejo perdió -era el gran favorito- frente al massista Gustavo Sáenz, quien será el candidato a la intendencia capitalina. De hecho, esperan el domingo a la noche al jefe de Gobierno porteño para los festejos, mientras que Sanz seguirá el recuento in situ.

Una dosis menor del triunfalismo que se espera que irradien Cornejo y Montero -asistirán otros candidatos nacionales y provinciales del partido el domingo- quedará en manos de Sergio Massa, quien adhirió al frente opositor a último momento y con menor peso. El líder del Frente Renovador haría una visita sorpresa hoy, en plena veda, para ver a Cornejo.

En tanto, la izquierda buscará confirmar las buenas elecciones de 2013 y quedarse con el tercer lugar, con la legisladora provincial Noelia Barbeito como postulante a la gobernación.

Las listas deberán conseguir el 3% de votos válidos, en unas PASO en las que se definirán también candidaturas para la mayoría de intendencias (habrá exceso de boletas) y la Legislatura. "No se anticipen con seguridad, no sea cosa que ocurra lo de Salta", disparó Pérez. Quizá no le dé una lección a la UCR, pero sí al ultrakirchnerismo.

Dejá tu comentario