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Minsoo Sohn: el piano furiosamente temperado
Dentro de su temporada actual, titulada justamente "Variaciones", la asociación Festivales Musicales de Buenos Aires presentó al pianista coreano Minsoo Sohn, una de las figuras ascendentes de la escena pianística internacional, en un recital exclusivo de resultados muy dispares.
Sohn parece sentir una atracción especial por las variaciones (su repertorio incluye numerosos ciclos de variaciones, de Bach a Webern), y así fue como su recital en el Colón tuvo por sustancia una maratónica sucesión de dos ciclos desafiantes: las "Variaciones y fuga sobre un tema de HTMndel" opus 24 de Johannes Brahms y las "Variaciones Goldberg" BWV 988 de Bach (que ejecutó con repeticiones), más dos bises: el "Preludio en si menor" de Bach/Siloti y la "Melodía" de Gluck/Sgambati.
El sonido contundente de Sohn (y su increíble bagaje técnico) se adaptó como un guante a las exigencias de la obra de Brahms, y así su versión de las monumentales "HTMndel" se erigió en una primera parte de una estatura artística acorde al prestigio de Sohn.
Mucho se ha discutido y se discute sobre la pertinencia de interpretar en piano las "Goldberg", una obra específicamente escrita para clave de dos teclados. Innumerables pianistas han sucumbido pese a las quejas de los puristas a la tentación de poseer esta obra magnífica, en la que Bach exploró las diferentes texturas que permite el clave en torno a formas, procedimientos y ritmos de una perfección que aún asombra. Lo que parece claro es que el virtuosismo que las "Goldberg" demandan no debe alejar al intérprete de cierto clima de intimidad, de limpidez en la ejecución y de lucidez en el engranaje de estas piezas que conforman el todo.
Sohn imprimió a gran parte de su interpretación una vehemencia que echó por tierra esa tan sólida como delicada arquitectura bachiana, haciendo uso y abuso del pedal con consecuencias nefastas en la distinción de ciertas líneas, echando mano a un rango dinámico inexplicable y tomando unos tempi extremadamente veloces en los que más de una nota se salió de su cauce. Si la visión de Sohn responde a una meditada concepción sonora y articulatoria (y no, como se intuyó por momentos, a un "élan" temperamental), cabe suponer que se basa en muy discutibles criterios.


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