18 de marzo 2015 - 16:23

Mondino: “Está haciendo tic-tac el endeudamiento del Central”

Diana Mondino
Diana Mondino
Salió de las advertencias habituales sobre la economía de 2016 la economista Diana Mondino. En una entrevista con Ámbito Financiero destaca como lo más grave la situación en la que "la mitad de la economía argentina se dedica al gasto público; es insostenible". Y también a contramano de muchos de sus pares, señala para el dólar un escenario poco explorado: en ciertas condiciones, no necesariamente subiría. Sobre el BCRA, la economista, hoy en la UCEMA, alerta sobre una bomba de tiempo por su deuda.

Periodista: ¿Cómo ve los últimos meses en lo económico de la gestión kirchnerista?

Diana Mondino:
Creo que falta muchísimo tiempo. La situación puede modificarse abruptamente, como ocurrió con el derrumbe del petróleo y sus efectos sobre las inversiones en Vaca Muerta o el fortalecimiento continuo del dólar o la caída del real. Son factores que pueden acelerar la descomposición inevitable de la situación económica actual, que muestra un déficit muy elevado.

P.: ¿Qué opina de la herencia que se deja?

D.M.:
Todos los ojos de la transición económica están puestos en las variables macro con un tipo de cambio que no es de equilibrio y una inflación reprimida importante. Pero mucho más grave aún es que tenemos una situación donde la mitad de la economía argentina se dedica al gasto público. Es insostenible en el tiempo no sólo por baja productividad del gasto sino porque quita alicientes a invertir o producir. Tenemos una elevada presión fiscal y un muy desordenado e ineficaz gasto público. Se desincentiva al que puede producir y no se cambia la situación de quien lo necesita. Sólo una pequeña proporción del gasto va a destinos sociales y mucho va a un Estado que actúa muy mal como empresario. Lo que en algún momento se consideraba como redistribución, hoy está tergiversado. Es indispensable ayudar a los que menos tienen, pero sin información sobre quiénes están sin trabajo, qué capacidades tienen o qué opciones de empleo se pueden generar se perpetúa su mala situación. Los subsidios en general -como concepto- deberían tener fecha de finalización, si no desalientan buscar trabajo y remediar la situación.

P.: Los candidatos saben que el tipo de cambio está atrasado. Pero la palabra devaluación les está prohibida...

D.M.:
El tipo de cambio es resultado de múltiples variables, un termómetro. Es un sacrilegio que usemos el dólar como ancla de la economía, a pesar de la experiencia de décadas. Si la Argentina mantiene la olla a presión, el tipo de cambio no debería subir sino saltar. Pero si se introducen reformas estructurales y se habilitan exportaciones, podría llegar a ocurrir que baje el tipo de cambio. Hay exportaciones restringidas en trigo, maíz, carne y muchos otros sectores. Se importa más de lo necesario por la política energética y un dólar "bajo". Podríamos tener mejor saldo comercial sin hablar del shock de confianza en inversores extranjeros y entrada de capitales. Si además se trabaja en infraestructura, modificando costos internos y se logra aumentar la productividad, el dólar no necesariamente sube.

P.: Inversores hoy hacen la cuenta de que por ejemplo el Banco Galicia vale en la Bolsa 3.000 millones de dólares y un banco peruano, el doble o el triple. Las acciones vuelan. ¿Cree que se están anticipando demasiado?

D.M.:
Tengamos claro que lo que el Galicia gana no se lo puede recibir como dividendo. Las comparaciones internacionales parecieran muy atractivas; sin embargo, hoy los inversores en la Argentina no pueden cobrar dividendos; hay un impuesto del 10% , no pueden ser girados al exterior o trasladados a la compra de un activo de valor en la Argentina. Por eso vale menos. Pero si mínimamente se quitan algunas restricciones, no me cabe duda que todos los activos puedan subir. Es difícil pensar que la Bolsa caiga.

P.: ¿Podrá el próximo Gobierno levantar rápido el cepo?

D.M.:
Todos los candidatos, inclusive el propio ministro de Economía, reconocen que si bien es necesario quitar el cepo, tiene que haber condiciones para no perder reservas o evitar un salto en precios. Las opciones son varias: un shock de confianza previo, tipo de cambio flotante y/o mejorar exportaciones. ¿Por cuál de ellas optarán los candidatos, o serán todas juntas? No lo sé.

P.: ¿Qué está ocurriendo con la inflación?

D.M.:
Se moderó porque el Gobierno está dispuesto a sacrificar el nivel de actividad económica. Pero además está aumentando el endeudamiento del BCRA. Con el nivel actual de emisión, la inflación debería ser superior si no fuera por el endeudamiento del BCRA, que está haciendo "tic tac". El primer año del próximo Gobierno tendrá alta inflación a menos que haya un enorme influjo de dólares, ya que deberá hacer frente a los vencimientos de Lebac, que son muy importantes.

P.: Lo que parece claro es que el próximo Gobierno lanzará un festival de bonos.

D.M.:
Va a tener que cubrir muchos vencimientos pagando con reasignación de gastos actuales, o con las pocas reservas que tendrá o con nuevos bonos. Si son bonos a largo plazo van a ser a tasa elevada. Si el Gobierno estuviera convencido de que logrará un shock de confianza puede jugarse a una emisión de bonos de corto plazo para pagar por poco tiempo una tasa elevada y rezar que en dos años logre financiamiento genuino a tasas más cercanas a los niveles internacionales.

P.: ¿ Qué se debería hacer con el último fallo de Thomas Griesa?

D.M.:
La única opción es ver cómo se paga. La discusión legal la deberíamos haber tenido en los últimos diez años, y no ahora. Los que ganaron el juicio están cómodos esperando porque devengan intereses altos. La demora perjudica a la Argentina. Mucho más dañino e injusto que el pago a los holdouts es el costo de lo que se perdió por no haber negociado.

Entrevista de Guillermo Laborda

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