2 de febrero 2018 - 00:00

Morixe: falta, pero hay tímidas mejoras

Objeto social: "Molino hari-nero".

De manera tímida, algunas de las medidas que está implementando el nuevo grupo de control en la empresa se están comenzando a manifestar. La más llamativa en el balance es el pasaje de un patrimonio adverso de $12 millones doce meses antes a uno positivos de $54,5 millones (el mayor en al menos un lustro) de mano del aporte irrevocable por $114,9 millones. Esto permitió a su vez recomponer el capital de trabajo que era negativo en $73 millones al cerrar el último anual, a uno de $81 millones ahora, viabilizando el saneamiento de la sociedad. Así no sólo se sanearon parte de los atrasos en pagos, sino que la empresa adquirió una envasadora apostando a quintuplicar su actual capacidad de entrega de harina en paquetes de 1 kg. Luego de dos años consecutivos de caída en la producción y venta de harina, la firma incremento 8% la primera y 12% la segunda (aunque con 25.377 t y 22.449 t respectivamente está lejos tan siquiera de las 47.122 t y 46.490 t de 2014) , donde lo mas destacado pasó por la reapertura de las exportaciones -suspendidas en 2014- con las que apunta a promediar entregas por unas 1.000 toneladas mensuales (el inventario pasó de $9,3 millones un año atrás a $18,4 millones ahora).Entrando en el balance, la vemos con ingreso por ventas en estos seis meses 16% mayores a los de noviembre de 2016, que deducidos los costos le dejaron un bruto de $8,5 millones (fueron $2,6 millones antes), implicando un margen de 9% frente al 3% del año previo (en 2013, un año "normal" era 13%). Al detractar los gastos (+49%) queda con un operativo adverso de $25,3 millones (26% mayor que el de 2016), que sumada la carga financiera (+236%) arroja un pre tax de $45,4 millones en contra y que tras el aporte del fisco le significa un resultado neto contrario de $29.558.695, 74% más que lo que perdía en 2016.