Al término del consejo de ministros, el premier Manuel Valls indicó que actualmente existen cerca de 3.000 individuos que hay que vigilar.
A los cerca de 1.300 implicados en la yihad en Siria y en Irak se suman otras 400 o 500 personas de células más antiguas vinculadas a otras zonas de conflicto (Afganistán, Pakistán, Yemen, Túnez y Libia) y otros mil entre alocados y cyberyihadistas.
Ayer trascendió además que una decena de exmilitares franceses -entre paracaidistas y exsoldados de la Legión extranjera- habrían pasado a las filas de los terroristas del Estado Islámico (EI).
"Un desafío radical", advirtió Valls, quien anunció un paquete de 425 millones de euros en los próximos tres años para los medios destinados al antiterrorismo: desde potenciar medios informáticos e interceptaciones telefónicas hasta armas a agentes e instrumentos de protección, como cascos y chalecos antibalas.
"La República está en pie, tomamos medidas excepcionales, a la altura de la amenaza", subrayó el primer ministro, hablando de una "determinación implacable contra el terror".
El Gobierno de François Hollande, que rechazó inmediatamente la hipótesis de un Patriot Act a la francesa, optó por una solución técnica, con muchas medidas ya conocidas y alguna que otra idea original.
Como la página web especial para contrarrestar el reclutamiento yihadista en la red o los nuevos desembolsos para la plegaria en la cárcel.
A los actuales 182 imanes se sumarán otros 60, con el objetivo de quitar terreno a los predicadores radicales. Y se suman 2.680 nuevos puestos de trabajo en los ministerios competentes: 1.400 en el de Interior, de los cuales 1.100 son en los servicios de inteligencia. También se pondrá en marcha un fichero especial de personas "condenadas por terrorismo" que tendrán que informar regularmente a las autoridades sobre su domicilio y sus viajes al extranjero.
Valls pidió además una reflexión a todos los partidos políticos sobre la posibilidad de retirar la nacionalidad francesa a las personas condenadas por terrorismo y anunció que en marzo presentará un proyecto de ley sobre los servicios de inteligencia.
En paralelo, Hollande anunció una reducción de los anunciados recortes en la Defensa: 7.500 puestos en el Ejército serán salvados en el período 2015-2019. En total, el nuevo arsenal francés representa una inversión de 736 millones de euros para 2017.
En tanto, en el frente de las investigaciones, cuatro hombres del grupo de los 12 detenidos en la periferia de París la semana pasada -Willy P., Christophe R., Tonino G. y Michal A., de edades comprendidas entre los 22 y los 28 años-fueron incriminados por asociación a delinquir. Tres de ellos habrían dado armas y apoyo logístico a Amedy Coulibaly, el terrorista yihadista que mató a una agente de policía en Montrouge y asaltó un supermercado judío, asesinando a cuatro rehenes antes de ser abatido.
| Agencias ANSA, AFP, EFE, DPA y Reuters |


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