Nadie sabe si amenazó

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Más de 60 personas pasaron en los últimos meses por el juzgado de Julián Ercolini para declarar como testigos en la causa por la que se investiga al secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, de haber cometido presuntamente el delito de amenazas.

El caso se inició en agosto de 2010, luego de que el funcionario kirchnerista interrumpiera una asamblea de la empresa Papel Prensa y mostrara un casco y unos guantes de box exclamando: «Tengo casco o guantes. ¿Qué eligen? Hay para elegir. Porque el juez dijo que nos tenemos que portar bien. La última vez no nos portamos bien, vino un gil, ligó una trompada y se rompió un diente. Casco o guantes, casco o guantes, tienen para elegir». El secretario de Comercio Interior logró así postergar en su momento la votación de recambio de autoridades en la comisión fiscalizadora de la empresa, pero fue denunciado casi inmediatamente por los socios privados de la empresa -los diarios Clarín y La Nación- por los presuntos delitos de coacción agravada y privación de la libertad agravada.

La causa quedó a cargo del fiscal federal Guillermo Marijuán, quien requirió al juez Ercolini impulsar la investigación del caso y, en abril de este año, solicitó que se citara a Moreno a declaración indagatoria por las supuestas amenazas.

Testimonios

Casi al mismo tiempo, la defensa del funcionario solicitó que se lo sobreseyera de los cargos. En este contexto, el magistrado dispuso una extensa lista de declaraciones testimoniales para poder verificar si los hechos denunciados podían ser acreditados como amenazas.

Por eso, en estos testimonios reside una de las claves de la pesquisa ya que, para muchos de los empleados y directivos citados, los hechos denunciados no fueron interpretados por ellos en ese momento como una amenaza concreta, según aseguraron ante los investigadores del caso.

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