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Negó Cristina proyecto de habilitar la reelección presidencial sin fin
Cristina de Kirchner y Julio Cobos animaron la sesión de apertura del año legislativo con un libreto propio. El vicepresidente fue con barras antikirchneristas; la Presidente le observó que moderase a los suyos y respondió también con consignas gritadas por su palco de adherentes.
Con Daniel Scioli a su derecha, ubicado junto a Hugo Moyano, la jefa de Estado aprovechó el fantasma político de la reelección para reclamarles a los legisladores opositores la falta de tratamiento a la ley de Presupuesto enviada el año pasado por el Poder Ejecutivo. «Si no he logrado una minoría simple para una norma que han tenido todos los presidentes como es el Presupuesto, ¿a quién se le ocurre lo de la reforma constitucional?», fue la ironía presidencial que cortó los cánticos de las barras oficialistas que reclamaban un segundo mandato en 2011 y un tercero, prohibido por la carta magna, también para 2015. Más que anuncios sobre el envío de leyes al Congreso, donde el escenario más optimista en un año electoral será de una sesión al mes, los diputados y senadores reunidos en la Asamblea Legislativa esperaban alguna pista sobre los planes políticos de la Casa Rosada. Pero Cristina de Kirchner jugó a la ambigüedad, sin desmentir ni confirmar versiones. El silencio presidencial funcionó además como una herramienta para congelar las estrategias de la oposición que, de esta forma, sigue sin definir si el adversario oficialista para los comicios del 23 de octubre será la Presidente o, eventualmente, Daniel Scioli.
El discurso, de más de una hora y media de duración, fue pronunciado ante el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los ministros Carlos Tomada (Trabajo), Amado Boudou (Economía), Julio Alak (Justicia), Nilda Garré (Seguridad), Héctor Timerman (Relaciones Exteriores), Alicia Kirchner (Desarrollo Social), Lino Barañao (Ciencia y Tecnología), Alberto Sileoni (Educación), Débora Giorgi (Producción) y Julián Domínguez (Agricultura). La comitiva de gobernadores estuvo encabezada por el socialista Hermes Binner (Santa Fe), los peronistas Sergio Urribarri (Entre Ríos), Oscar Jorge (La Pampa) y el radical K, Gerardo Zamora (Santiago del Estero), ubicados cerca del presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, del secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y el titular de la ANSES, Diego Bossio. Los ausentes ilustres, Elisa Carrió y Mauricio Macri. Fue una constante el cruce de gritos e improperios entre la barra kirchnerista y un grupo de simpatizantes de Cobos, incidentes que motivaron más de un reproche al vicepresidente -ver nota en página 28-.
La Presidente ingresó por la explanada del Congreso 20 minutos antes de lo previsto, a las 11.25. La puntualidad presidencial no sólo sorprendió a los anfitriones, el vicepresidente Julio Cobos, el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner y el presidente provisional del Senado, José Pampuro. Ni siquiera se encontraba en el recinto la totalidad de los ministros del Poder Ejecutivo ni el staff completo de embajadores y gobernadores. Por eso, tras un gélido apretón de manos con Cobos, la jefa de Estado debió hacer tiempo antes de pasar a la Cámara baja. Sin dirigirle palabra o mirada alguna a su compañero de fórmula, Cristina de Kirchner se paseó por el Salón de las Banderas, donde observó un ejemplar de la Constitución de 1853.


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