20 de agosto 2013 - 00:00

No hallan ADN de Ángeles en sótano

No se hallaron rastros genéticos de Ángeles Rawson, la adolescente asesinada en los primeros días de junio, tanto en el sótano del edificio del barrio porteño de Palermo como en el auto del portero Jorge Mangeri, único detenido e imputado por el caso.

Así lo indican las conclusiones presentadas por peritos del Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires que fueron difundidas ayer.

Los peritos informaron al juez Javier Ríos que los pelos encontrados tanto en el Renault Mégane de Mangeri como en el sótano del edificio de Ravignani de 2360 no pertenecían a la adolescente asesinada. Según fuentes judiciales, las conclusiones podrían complicar la tesis oficial sobre la mecánica de los hechos que desembocaron en la muerte de la adolescente, cuyo cuerpo fue encontrado el 11 de junio en el predio del CEAMSE, de la localidad bonaerense de José León Suárez, un día después de haber desaparecido cuando regresaba a su casa de una clase de gimnasia.

Por otro lado, durante la semana, también podría acceder a presentarse a indagatoria por primera vez el propio Mangeri, según deslizó su defensa. Mangeri se negó a declarar desde que al ser convocado en una testimonial, tres días después de conocerse el crimen, admitió que era el "responsable" de lo ocurrido en su edificio de Ravignani ante la fiscal María Paula Asaro, quien decidió enseguida que sea detenido.

Por otro lado, se tiene previsto que hoy declare Sergio Opatowski, padrastro de Ángeles, quien hasta ahora no había sido citado por la Justicia. La medida se cumple porque el hombre quedó totalmente descartado como sospechoso al comprobarse que la sangre que fue encontrada en su auto Chevrolet Celta no le pertenecía a Ángeles, sino a otro familiar.