7 de agosto 2012 - 00:00

No hay que apresurarse

Fabián Turnes, en pleno entrenamiento de Los Pumas, que el domingo viajan para debutar en el Rugby Championship.
Fabián Turnes, en pleno entrenamiento de Los Pumas, que el domingo viajan para debutar en el Rugby Championship.
El partido del sábado entre Los Pumas y Stade Français bajó un poco la adrenalina que generaba el inminente debut en el Rugby Championship, en tan sólo 10 días. Lo del seleccionado argentino no conformó por donde se lo mire: ni desde el resultado ni desde el juego.

Es enorme el proceso de aprendizaje que está recorriendo el rugby nacional y en su seleccionado se nota el duro trabajo que se realiza en busca de la mejor forma para lo que será el más duro de los compromisos.

La desazón por la actuación se sintió en el muchísimo público que se acercó a ver a Los Pumas en su casa de Vélez Sarsfield. El apoyo seguramente incline la balanza para que el año próximo se pueda ver al seleccionado jugando de local alguno de los partidos del torneo más duros del mundo en el ámbito que más público de rugby atrae.

Buscarle explicación a lo que sucedió el sábado es complicado porque en los partidos de pretemporada, y este fue uno ya que había jugadores que no participaban de un partido real desde principios de mayo -es lo que sucede cuando la mayoría del plantel está radicada en Europa-, los objetivos son distintos a los de un partido como el que los enfrentará en Newlands, el estadio de Ciudad del Cabo. No podemos comparar el Stade Français con Sudáfrica, Nueva Zelandia o Australia. Más allá de la derrota.

La seriedad del torneo que jugarán es tal que sus tres rivales han nombrado a todos sus mejores jugadores y saben que no pueden regalar nada. Habrá ausencias por lesión y en ese sentido, Argentina tiene a disposición todos sus jugadores. No hay lesionados, y el único ausente será Felipe Contepomi, cuya decisión de no seguir no afectará al seleccionado en lo más mínimo.

La tensión por lo que viene crece, y los jugadores empiezan a sentirlo. Ese hormigueo en el estómago, esos sueños recurrentes y las ganas de estar en el vuelo que el domingo próximo los llevará a ingresar a la historia.

Por supuesto que con sólo entrar a la cancha no se escribe la historia. Es una parte del camino que recorrerán. Lo importante este primer año será ser competitivos, buscar un nivel de juego que los llene de orgullo a jugadores y a los que acompañamos a Los Pumas desde las distintas tribunas.

No fue bueno lo del primer partido y es para preocuparse; aunque en su justa medida. La medida de donde están Los Pumas 2012 la darán los dos primeros partidos contra Sudáfrica. Por entonces, sabremos cómo afectan los viajes, el entorno y un rival que juega un rugby superior al argentino.

El acostumbramiento del público a las hazañas deportivas se torna en crítica cuando las actuaciones no son convincentes. Lo que pocos saben es que las hazañas están siempre fundamentadas en pilares sólidos, como el trabajo, el esfuerzo, la entrega, el objetivo común, las ganas, el hambre.

Estos Pumas tienen todo eso. Jugaron mal contra Stade Français. No está bueno que jueguen mal. Decidamos dónde están con más elementos. Esperemos a que haya arrancado el Rugby Championship para juzgarlos.

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