14 de agosto 2012 - 00:00

Nuevo desafío para Los Pumas

La ineludible presencia de la fantástica Montaña de la Mesa marca la certeza de que Los Pumas ya llegaron a Ciudad del Cabo para encarar los días previos a lo que será, sin duda, un partido que marca el comienzo de un nuevo camino para el rugby del país. Después de tantos años de luchar por el ingreso a una competencia regular, Argentina jugará junto con Sudáfrica, Nueva Zelanda y Australia el Rugby Championship.

El seleccionado argentino, después del segundo partido contra Stade Français -en el que tampoco jugó un rugby acorde con el compromiso que viene-, cambió el chip y ahora enfoca todas sus energías en el partido que el próximo sábado jugará en el estadio de Newlands contra el seleccionado local.

Los Springboks, campeones del mundo en 1995 en esta intrigante tierra y en 2007 en la misma Francia que vio a Los Pumas llevarse la Medalla de Bronce en el momento más álgido en la historia del rugby de nuestro país, saben que más allá de cómo lleguen sus primeros rivales en este torneo, no será fácil el arranque.

El nivel de ansiedad de Los Pumas en el vuelo que los cruzó al continente africano no era enorme. «Vamos tranquilos», comentaba Juan Figallo, entre una gran cantidad de jugadores del San Juan Rugby Club que viajaron en el mismo avión y que se cansaron de pedir autógrafos y fotos con cada uno de los 26 jugadores del plantel antes del arranque. En el avión, los 26 jugadores y gran parte del cuerpo técnico viajaron en la comodidad de la clase ejecutiva.

Esa ansiedad irá creciendo ahora ya entrando en ritmo prepartido. La semana tendrá prácticas hoy, el jueves y un reconocimiento del estadio el viernes, por lo que el trabajo será mental, tanto lo que baje del grupo de entrenadores que conduce Santiago Phelan como de la motivación propia de cada jugador.

Se sabrá hoy en la práctica de las tres de la tarde de Sudáfrica la formación para el test-match. No debería haber grandes interrogantes: quien completa la tercera línea junto al capitán Juan Fernández Lobbe y al veterano guerrero Julio Farías es una idea; si Phelan mantiene al medioscrum y si hay algún cambio en el centro de la cancha.

La realidad es que la fidelidad ha sido una característica de la era Phelan y por ello veremos a un fuerte defensor con la 9 como Nicolás Vergallo, dejando en el banco a alguien que tal vez pueda aportar un carácter más ofensivo, como es Martín Landajo, quien no obstante tendrá unos minutos para jugar contra el segundo mejor equipo del mundo.

Prometen lluvia en esta ciudad costera y cuando llueve es un tema preocupante por la cantidad de agua que cae. Ese factor climático podrá ayudar a Los Pumas en un partido que a priori parece desigual entre el segundo mejor equipo del mundo y el octavo.

Quedan entradas, y dicen los organizadores que si el clima acompaña podría haber un lleno casi total. Ese espaldarazo inicial será un gran voto de confianza para lo que aportarán Los Pumas en un torneo que se agranda.

Dejá tu comentario