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Obama estatizaría parte de GM. Promete venderla
Ayer la acción de General Motors cayó más del 16% -como lo muestra el «ticker» en Wall Street que cerró por debajo de 1,73 dólar- al trascender que desde el Gobierno estadounidense le han pedido que se prepare para la quiebra.
La operación sería parte del esfuerzo por recortar el déficit de GM y mejorar sus balances mientras se aproxima el 1 de junio, fin del plazo para presentar un plan de viabilidad.
El Gobierno podría favorecer una rápida venta de su participación una vez que la nueva compañía empiece a operar en una posible bancarrota que liquidaría activos improductivos y deudas no incluidas en el intercambio.
La venta sería el camino para evadir las críticas de que la administración se ha vuelto socialista, luego de tomar también participación en bancos y compañías de seguros como parte del plan de rescate financiero.
Nueva compañía
La automotriz planea la creación de una nueva compañía con sus mejores marcas, incluyendo Chevrolet y Cadillac, para posteriormente venderla y así pagarles a sus accionistas.
En cuanto a los tenedores de bonos, que poseen u$s 27.500 millones de la deuda de GM, y a quienes se les había ofrecido el 90% de la nueva entidad, verían una reducción de su participación.
Ayer trascendió además que el Departamento del Tesoro quiere que GM esté preparada para una rápida suspensión de pagos que podría terminar en dos semanas con la reducción de la automotriz a un tercio de su tamaño actual. Lo publicó ayer el periódico The New York Times al señalar que el Tesoro ha advertido a GM que prepare planes para la declaración de la suspensión de pagos el próximo 1 de junio. Esa es la fecha límite establecida por la Casa Blanca para que GM esté lista para iniciar una profunda reestructuración que reduzca radicalmente su tamaño y sus obligaciones financieras con trabajadores y tenedores de bonos.
El presidente Obama dijo el 30 de marzo que si GM no puede terminar los preparativos antes de esa fecha, el fabricante tendrá que declararse en suspensión de pagos.
Ese plan estaría basado en que una nueva compañía se hiciese cargo de los activos más rentables de GM, por los que pagaría entre u$s 5.000 millones y u$s 7.000 millones para formar una empresa viable en el corto plazo.
Mientras, las marcas y fábricas deficitarias (así como las obligaciones de GM con sus trabajadores) permanecerían en la vieja compañía que sería liquidada.
El diario calculó en al menos u$s 70.000 millones la financiación que será necesaria para resolver los problemas de GM. La perspectiva de bancarrota para la automotriz generó pérdidas en el valor de sus acciones, que bajaron un 16,2%, a u$s 1,71.
Agencias EFE y Bloomberg


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