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Obama y Netanyahu sellan su ruptura con un furioso intercambio de ataques
Deploró nuevamente la ampliación de colonias en territorio palestino. El premier hebreo lo acusó de “sesgado” y estar “obsesionado” con los asentamientos. “¿Eso es lo que tiene que decir la potencia más importante del mundo?”, se preguntó.
DE SALIDA. El secretario de Estado, John Kerry, se refirió ayer en duros términos al Gobierno de Israel. La futura administración de Donald Trump retomará la alianza con Benjamín Netanyahu, pero la polémica persistirá.
"No debemos perder la esperanza en la solución de los dos Estados, porque no hay otra alternativa viable", dijo el jefe de la diplomacia norteamericana al justificar la decisión de su país de no vetar el pasado viernes la resolución, el primer gesto contrario a la postura israelí en torno a las colonias en 36 años.
La administración Obama es la que más hizo por Israel, pero "la amistad no significa que Estados Unidos deba aceptar cualquier política. Los amigos se dicen la dura verdad y se respetan", agregó,
El discurso de Kerry tuvo pasajes terminalmente críticos hacia el Gobierno de Netanyahu. "El primer ministro apoya públicamente la solución de dos Estados, pero su coalición actual es la más derechista de la historia de Israel, con una agenda conducida por sus elementos más extremos", disparó dejando de lado su habitual moderación.
"El resultado es que las políticas de ese Gobierno, que el propio Primer Ministro describió como 'el más comprometido de la historia con los asentamientos', llevan a la dirección opuesta, hacia un solo Estado", siguió. Así, Israel podrá ser judío o democrático, "pero no las los dos cosas a la vez", remató.
"La paz sólo se puede lograr con contactos directos. Nosotros no podemos imponer la paz", insistió.
Casi como testimonio final de la actual administración demócrata, indicó que Israel y el futuro Estado de Palestina deben negociar sus límites en base a las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967, con un posterior intercambio consensuado de territorios.
Kerry, que dejará el cargo el 20 de enero, también enfatizó en que Jerusalén debe ser reconocida internacionalmente como "la capital de dos Estados" y que Israel debe ser reconocido como un "Estado judío", agregó.
La respuesta de Netanyahu fue muy dura. "Tal como fue la resolución en el Consejo de Seguridad que Kerry promovió, su discurso fue sesgado contra Israel", afirmó el premier en un comunicado difundido por su oficina poco después.
"Durante cerca de una hora, habló de forma obsesiva sobre los asentamientos y apenas tocó las raíces del conflicto: la oposición palestina a un Estado judío cualesquiera que sean sus fronteras", agregó la nota.
Netanyahu, en una conferencia de prensa convocada de inmediato, expresó su "gran decepción" ante el discurso de Kerry y reconoció su "sorpresa". "¿Eso es lo qué tiene que decir la potencia más importante del mundo? ¿Eso es lo que tiene que decir el secretario de Estado al terminar sus funciones?", se preguntó.
| Agencias EFE, Reuters, AFP, DPA y ANSA |

