29 de diciembre 2016 - 00:00

Obama y Netanyahu sellan su ruptura con un furioso intercambio de ataques

Deploró nuevamente la ampliación de colonias en territorio palestino. El premier hebreo lo acusó de “sesgado” y estar “obsesionado” con los asentamientos. “¿Eso es lo que tiene que decir la potencia más importante del mundo?”, se preguntó.

DE SALIDA. El secretario de Estado, John Kerry, se refirió ayer en duros términos al Gobierno de Israel. La futura administración de Donald Trump retomará la alianza con Benjamín Netanyahu, pero la polémica persistirá.
DE SALIDA. El secretario de Estado, John Kerry, se refirió ayer en duros términos al Gobierno de Israel. La futura administración de Donald Trump retomará la alianza con Benjamín Netanyahu, pero la polémica persistirá.
 Washington - Los Gobiernos de Estados Unidos e Israel profundizaron ayer su enfrentamiento, derivación del voto condenatorio a las colonias en territorio palestino del Consejo de Seguridad del viernes 23, con un intercambio de dureza sin precedentes entre el secretario de Estado John Kerry y el primer ministro Benjamín Netanyahu.

En un discurso de 70 minutos pronunciado pocas semanas antes de que Barack Obama le entregue el poder a Donald Trump, Kerry dijo que Israel "no tendrá nunca una paz verdadera" si no alcanza un acuerdo basado en que israelíes y palestinos vivan en sus propios Estados.

Sus declaraciones tensaron más la relación bilateral y sumaron otro elemento a la enemistad personal entre Obama y Netanyahu, después de que Washington allanara con su abstención el camino para la aprobación de la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que demandó el fin de la construcción de asentamientos por parte de Israel.

"Pese a nuestros mejores esfuerzos en estos años, la solución de dos Estados corre ahora un serio riesgo", dijo Kerry en el Departamento de Estado. "No podemos, conscientemente, no hacer nada y no decir nada, cuando vemos desmoronarse la esperanza de la paz", agregó.

"La verdad es que tendencias en el terreno -violencia, terrorismo, incitación, expansión de asentamientos y la aparentemente interminable ocupación- están destruyendo las esperanzas por paz en ambos lados y consolidando una realidad irreversible de un único Estado que la mayoría de la gente realmente no quiere", dijo Kerry.

El secretario de Estado condenó también la violencia de los grupos radicales palestinos, que -dijo- incluyó "cientos de ataques terroristas en el último año".

"No debemos perder la esperanza en la solución de los dos Estados, porque no hay otra alternativa viable", dijo el jefe de la diplomacia norteamericana al justificar la decisión de su país de no vetar el pasado viernes la resolución, el primer gesto contrario a la postura israelí en torno a las colonias en 36 años.

La administración Obama es la que más hizo por Israel, pero "la amistad no significa que Estados Unidos deba aceptar cualquier política. Los amigos se dicen la dura verdad y se respetan", agregó,

El discurso de Kerry tuvo pasajes terminalmente críticos hacia el Gobierno de Netanyahu. "El primer ministro apoya públicamente la solución de dos Estados, pero su coalición actual es la más derechista de la historia de Israel, con una agenda conducida por sus elementos más extremos", disparó dejando de lado su habitual moderación.

"El resultado es que las políticas de ese Gobierno, que el propio Primer Ministro describió como 'el más comprometido de la historia con los asentamientos', llevan a la dirección opuesta, hacia un solo Estado", siguió. Así, Israel podrá ser judío o democrático, "pero no las los dos cosas a la vez", remató.

"La paz sólo se puede lograr con contactos directos. Nosotros no podemos imponer la paz", insistió.

Casi como testimonio final de la actual administración demócrata, indicó que Israel y el futuro Estado de Palestina deben negociar sus límites en base a las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967, con un posterior intercambio consensuado de territorios.

Kerry, que dejará el cargo el 20 de enero, también enfatizó en que Jerusalén debe ser reconocida internacionalmente como "la capital de dos Estados" y que Israel debe ser reconocido como un "Estado judío", agregó.

La respuesta de Netanyahu fue muy dura. "Tal como fue la resolución en el Consejo de Seguridad que Kerry promovió, su discurso fue sesgado contra Israel", afirmó el premier en un comunicado difundido por su oficina poco después.

"Durante cerca de una hora, habló de forma obsesiva sobre los asentamientos y apenas tocó las raíces del conflicto: la oposición palestina a un Estado judío cualesquiera que sean sus fronteras", agregó la nota.

Netanyahu, en una conferencia de prensa convocada de inmediato, expresó su "gran decepción" ante el discurso de Kerry y reconoció su "sorpresa". "¿Eso es lo qué tiene que decir la potencia más importante del mundo? ¿Eso es lo que tiene que decir el secretario de Estado al terminar sus funciones?", se preguntó.

Agencias EFE, Reuters,

AFP, DPA y ANSA