12 de diciembre 2013 - 00:00

Obvio: movió la Casación Penal y firmó el rechazo a conjueces

La Cámara de Casación Penal terminó de oficializar ayer por acordada que por el momento se recurrirá al listado de conjueces que el Gobierno impulsó ayer en el Senado. En sintonía con la intención del nuevo presidente electo de dicha instancia -Mariano Borinsky- los camaristas acordaron por mayoría que se subrogarán entre ellos. Un revés momentáneo para los intereses de sectores del kirchnerismo que buscaban instalar cuatro conjueces en el primer piso de los tribunales de Retiro.

La acordada incluye las firmas de Gustavo Hornos, Luis María Cabral, Liliana Catucci, Eduardo Riggi, Juan Carlos Gemignani y Borinsky. Este grupo rechaza de pleno los conjueces no sólo por el CV de algunos de los propuestos, sino porque además descartan que apenas lleguen conformarán un bloque rival que podría referenciarse en el juez Alejandro Slokar, integrante de la corriente Justicia Legítima.

Sin embargo, los tribunales son un mundo, por momentos, demasiado pequeño. Realidad que pudo constatarse la noche del martes, cuando la procuradora general Alejandra Gils Carbó (alma matter de Justicia Legítima), se mostró en un acto efusiva en elogios para con Hornos, el presidente saliente de la Casación -con línea directa a la Corte Suprema- por su trabajo en la unidad de la Cámara que monitorea los asuntos carcelarios.

La semana pasada, Slokar se pronunció -junto a Pedro David y Ángela Ledesma- en favor de convocar para las vacantes a los jueces que el Senado avaló para Casación Penal del fuero ordinario que no está en funciones porque todavía ni siquiera tiene edificio.

Hoy a primera hora la Casación mantendrá un cónclave entre los jueces que integran la comisión organizada desde la Corte para proponer reformas que abarquen al fuero federal. Los puntos de vista son difíciles de consensuar entre los integrantes de este think-tank: mientras Ledesma imagina cambios tendientes al sistema acusatorio que ella promueve, Liliana Catucci se expresa en términos más conservadores y hasta avisó que podría presentar su informe por fuera de la comisión, directamente ante la Corte.

Un distanciamiento entendible por parte de quien hasta la semana pasada reclamaba para sí la presidencia 2014 invocando antiguos reglamentos.

La tensión existente quedó a la luz en la acordada sobre las subrogancias y los conjueces. Tomó una semana oficializarla debido a los múltiples cambios ortográficos y de estilo que los secretarios debieron efectuar por pedido de los camaristas.

Intrigas y demoras que serán un desafió para Borinsky cuando asuma formalmente su presidencia. Juez afín a las estadísticas sobre sentencias y expedientes, llega a la titularidad de la Cámara con la intención de dotarla de una mayor eficiencia operativa.

Este perfil es bien visto en la Corte Suprema, que prefiere a las tensiones políticas lejos del máximo tribunal penal del país.

Por cierto, causó especial satisfacción en diversas vocalías del cuarto piso de la calle Talcahuano contemplar ayer a la titular de la Cámara del Crimen, María Laura Garrigós de Rébori, sentada en primera fila para un acto del cuerpo médico forense que fue encabezado por Ricardo Lorenzetti y Carmen Argibay. Actual presidenta de Justicia Legítima, cuando debió responder ante la Comisión de Acuerdos del Senado, por la elevación de su pliego, no dudó en tildar a los ministros de "conservadores".

Gils Carbó, también muy crítica a lo largo del año, ya había retornado a la Corte semanas atrás también para compartir un acto con Argibay.

En el máximo tribunal generan interés, de cara a fin de año, los recientes avatares del fuero federal en Comodoro Py, especialmente aquellos que incomodan a funcionarios de alto vuelo.

Para estos menesteres, de ahora en más Lorenzetti cuenta con un analista destacado que se sumará a su vocalía en forma inminente: se trata de Reinaldo Rota, quien viene de desempeñarse como secretario en el juzgado federal de Julián Ercolini y que ha atendido allí cuestiones sensibles para el poder.

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